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HOMENAJE

Plácido Domingo investido doctor Honoris Causa

Por Daniel Barcelona VinadelTiempo de lectura2 min
Espectáculos31-03-2014

El tenor Plácido Domingo ha sido investido doctor Honoris Causa de la Universidad de Murcia en una ceremonia que marcará el inicio de los actos del centenario de la institución académica. Plácido Domingo, considerado recientemente por la BBC como “el mejor tenor de todos los tiempos”, se ha mostrado ilusionado desde que, a finales del pasado mes de mayo, se le confirmara el nombramiento.

La distinción pretende -en palabras del rector de la Universidad de Murcia, José Antonio Cobacho- “destacar y reconocer la importantísima labor docente que viene desempeñando desde hace años al frente de Operalia, siendo en este sentido, sin olvidar sus méritos artísticos, en el que queremos incidir, en su contribución cultural en beneficio de la humanidad”. “Una distinción hacia una persona que, sin haber desarrollado una trayectoria profesional en el ámbito estrictamente académico, representa a la cultura en su grado de creación más elevado, teniendo precisamente por ello proyección académica y una incidencia notoria en el quehacer universitario”. Representantes de la Universidad de Murcia y del entorno del tenor llevan meses trabajando en el proyecto, que, sin duda, situará a la institución murciana en el panorama internacional dentro del reducido grupo de universidades que tienen el privilegio de contar en sus claustros con el artista español, entre las que destacan las de Nueva York, Varsovia, Oxford o Georgetown. Se puede decir que nació cantando, ya que sus queridos padres, Plácido Domingo y Pepita Embill, eran grandes cantantes de zarzuela. Su cultura musical 'la mamó desde la cuna'. Más tarde, con sacrificio y la excepcional ayuda de su querida esposa, Marta Domingo, mejoró su técnica de canto, ampliando su tesitura y extensión de su estupenda voz, hasta conseguir ser el gran tenor que todos conocemos. Es heredero musical de los insignes maestros del canto lírico Gayarre, Caruso y Viñas, por su dominio de todos los registros (graves, medios, agudos) y por su amplio abanico de repertorio, que abarca desde Bellini, pasando por Donizetti, Verdi y Puccini, hasta llegar a Wagner. De todos sus grandes triunfos, destacar como más sentidos, su debut en Madrid en 1970 con un Cielo e mare bravísimo, de La Gioconda. En 1971, su Des Grieux de la Manon Lescault en el Liceo fue como un torrente de vida, y su Donna non vidi mai tuvo una vitalidad y una intensidad y nitidez que nos dejó pasmados. En 1985, en el Metropolitan de Nueva York, fue un Otello irrepetible e inigualable. Fueron noches mágicas donde el arte de Plácido paralizó la historia y marcó su camino hacia la eternidad. En Murcia cantó en 1989, en una Antología de la Zarzuela, de la cual sus Granainas y su No puede Ser fueron antológicos por sentimiento y musicalidad a flor de piel. Por otra parte, ha sido y es el paladín de la zarzuela por todo el mundo, es un excelente director musical de ópera y, además, como gran doctor e investigador del canto lírico, se ha erigido en el gran forjador de nuevas voces, a través de su famoso concurso de Canto Operalia. Finalmente tiene un corazón de oro, siendo el único impulsor del homenaje a Alfredo Kraus (ilustre perla histórica del belcantismo), tras su muerte, en el Teatro Real de Madrid. En el acto de investidura participa el rector de la Universidad, José Antonio Cobacho; el nuevo doctorando y la profesora de la facultad de Educación Concepción Martín, que actúa como madrina.