Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

PACO DE LUCÍA

El gaditano de los dedos de oro

Por Pedro Plasencia MartínezTiempo de lectura2 min
Cultura26-02-2014

Francisco Sánchez Gómez, el hijo de la Lucía, nació el 21 de diciembre de 1947 en este mundo para hacer historia. La guitarra fue su fiel compañera desde la niñez y también la causante de su futura vocación. Muchos son los méritos que ha conquistado este músico en sus 66 años de vida; la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, el Príncipe de Asturias, el Premio Nacional de Guitarra de Arte Flamenco o el título de Doctor honoris causa son sólo algunos de los ejemplos más representativos.

Paco de Lucía abanderó la innovación del flamenco modernizándolo, sacándolo al extranjero y defendiendo a artistas desconocidos que más tarde se convertirían en leyendas del cante jondo, como el célebre Camarón de la Isla. En los orígenes de su carrera, Paco compartió escenario con sus hermanos Pepe y Ramón, con los que grabó sus primeros discos a finales de los años 60, entre los que se cuentan Canciones andaluzas para dos guitarras (1967) o Hispanoamérica (1969). Sin embargo, no sería hasta mediados de los setenta cuando el artista mostró su auténtico potencial al público. Con Fuente y Caudal (1973) aterriza el tema Entre dos aguas, la rumba por excelencia del autor y posiblemente la composición más conocida de toda su trayectoria profesional. El respeto por su figura aumentó en los años siguientes, especialmente gracias a los conciertos improvisados que el guitarrista de seis cuerdas regaló junto a Al di Meola y John McLaughlin, dos vacas sagradas del jazz-fusión. Y es que el jazz fue su otra gran pasión musical, que no entendida por todo su público, le granjeó algunas críticas provenientes del sector más tradicional del flamenco, quienes tildaron de bastardización a su nuevo estilo. En sus numerosas exploraciones sonoras el guitarrista de Algeciras colaboró con el saxofonista Pedro Iturralde, con el guitarrista brasileño Rafael Rabello o con la estrella de pop canadiense Bryan Adams elaborando canciones dispares y exitosas. El mundo del cine tampoco le fue ajeno, en la década de los 80 el músico probó suerte en el terreno de la actuación con tres largometrajes, destacando su aparición en Carmen (1983). El reconocido guitarrista trabajó también con el cineasta Carlos Saura aportando memorables bandas sonoras en Sevillanas (1991) y Flamenco (1995). Stephen Frears y Wes Anderson han sido otros de los directores interesados en la obra del músico español. De carácter nómada y vida errante, Paco de Lucía frecuentó pequeños paraísos alejados del mundanal ruido. Mallorca, Toledo, Cuba y México fueron algunos de los lugares favoritos del intérprete, usados como zonas de retiro entre discos y giras. Fue precisamente un viaje a Perú lo que le llevó a descubrir el cajón de percusión, un instrumento que se traería a tierras españolas para incluirlo definitivamente al arte del flamenco. A Paco no le gustaba ser el centro de atención de los medios, por lo que vivió la mayor parte de su vida apartado de las cámaras y de las entrevistas. Quintero y Ana Bueno fueron algunos de los elegidos que tuvieron el privilegio de sonsacarle algo al maestro acerca de su vida privada, como su afición por la pesca submarina. El documental Francisco Sánchez, Paco de Lucía dirigido por Daniel Hernández y Jesús de Diego en 2011 es el material más reciente y completo del que puede obtenerse información sobre la vida y carrera del músico andaluz.