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NBA

El pívot que ha confesado su homosexualidad ante la NBA

Por Mario VieraTiempo de lectura2 min
Deportes25-02-2014

Jason Collins no pasará a la historia como uno de los mejores pivots en pasar por la liga. Sinceramente su carrera se podría tachar de mediocre si se miran las estadísticas. A lo largo de trece temporadas ha promediado tan solo 3.6 puntos, 3.8 rebotes y 0.5 tapones por partido. Y con sus 35 años de edad, no parece que eso vaya a cambiar. Aunque muchos le alaben por su labor defensiva en labores que no quedan registradas numéricamente.

Por lo que el veterano de California será recordado es por su valentía y coraje. El 6 de mayo del 2013, Collins confesaba en una entrevista en exclusiva para “Sports Illustrated” su homosexualidad. Con este atrevido paso se convertía en el primer atleta en la historia de las cuatro grandes ligas estadounidenses –NBA, NFL, MLB, NHL– en hacerlos. El mundo de los deportes es considerado como uno de los más homófobos e intransigentes con temas de este índole. El temor de que las palabras que pronunció pudiesen haber puesto fin a su carrera era existente, pero Collins decidió que llevaba demasiado tiempo ocultando la verdad. Parecía que el pivot no se había equivocado con la sospecha de que su entrevista dinamitaría su carrera. Jugó el que pensó que sería su último partido en la NBA en abril del 2013, con el uniforme de los Washington Wizards. Tras pasar casi un año, han sido finalmente los Nets quienes le han demostrado que se equivocaba. En la noche del 24 de febrero del 2014, Jason Collins volvía a pisar el parqué de un estadio de la NBA. El Staples Center de Los Angeles. A pesar de que su equipo estaba arrollando a los Lakers en casa, el estadio se deshizo en vítores y aplausos cuando el pivot salió a jugar. Incluso hubo una pequeña pausa en la que todos los jugadores en la cancha se acercaron a darle la bienvenida, Pau Gasol entre ellos. Entre todos los mensajes de bienvenida, destacó el de Adam Silver, el comisionado de la NBA. En el expresaba su deseo de que poco a poco este deje de ser un tema tabú, y si los hay, que más jugadores sigan su ejemplo. Porque en definitiva eso es la NBA. No importan los colores de piel, las creencias, los gustos, las preferencias sexuales ni los mil motivos que diferencia a cada jugador. Todos tienen algo en común. El amor por el baloncesto, por maravillar a la grada y el hambre de ganar. Un detalle entrañable digno de mención es la explicación de porqué en algunos momentos de su carrera, Collins decidió llevar el dorsal número 98. Como un tributo a Matthew Sheppard, fallecido el 12 de Octubre de 1998. Víctima de uno de los más cruentos y crueles crímenes homófobos en la historia de Estados Unidos.