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LIBANO

La antigua mano derecha de Saad Hariri muere en un atentado

Por Carlos Martínez de LeyvaTiempo de lectura3 min
Internacional28-12-2013

El estruendo de una potente explosión retumbó a las 9:40 del pasado viernes en el centro de Beirut, la capital de Líbano, en una zona de negocios donde se sitúa el parlamento, algunas sedes gubernamentales y varios hoteles importantes. Un coche bomba explotó al paso del vehículo del ex ministro libanés de Economía, Mohamed Chatah que ha muerto. Además de él también fallecieron otras cuatro personas, entre ellas uno de sus guardaespaldas, y hay más de 70 heridos.

La explosión se produjo cuando el exministro iba a una reunión de su coalición en nombre del Movimiento del Futuro, rama a la que pertenecía. Un coche aparcado al paso de su vehículo fue accionado por control remoto, según el Ministerio del Interior libanés. Fueron dañados cerca de 42 vehículos y 12 establecimientos. Según el Fiscal del Estado, Samir Hammoud, se usaron entre 50 y 60 kilogramos de explosivos . El resto de las víctimas eran transeúntes. Los hospitales beirutíes pidieron donaciones de sangre urgentes ante el aluvión de heridos. Chatah llevaba dos años pasando largas temporadas fuera del país porque temía por su seguridad. Casado y padre de dos hijos, Chatah estaba considerado como el representante de Hariri en Líbano. Era el jefe de la coalición del "14-marzo", Chatah era hostil al régimen de Bashar al Assad y apoyaba a la oposición Siria, según miembros de esta coalición. Pocas horas antes de su muerte Chatah había escrito en twitter: "Hizbolá está presionando fuertemente para que se le concedan poderes en seguridad y políticas exterior similares a los que Siria ejerció en Líbano durante 15 años". Mohamad Chatah, de 62 años, era economista y ejerció como consejero de Saad Hariri, además de haber sido embajador del Líbano en EEUU entre los años 1997 y 2000. Su proximidad a Hariri, -cuyo padre fue asesinado en 2005 curiosamente a apenas un kilómetro de dónde se produjo la explosión-, ha provocado la airada reacción de algunos medios locales partidarios de la coalición suní-cristiana del 14 de marzo, asegurando que se trataba de un ataque del grupo chií Hizbolá. El cruce de acusaciones entre suníes y chiíes, que mutuamente se reprochan estar extendiendo la guerra Siria dentro del Líbano, se ha visto enmarcado en los últimos meses por atentados mortales que evidencian el peligroso aumento de la tensión entre ambas comunidades en el Líbano. En el lugar del atentado, grupos de libaneses manifestaron su exasperación ante los ataques y la violencia vinculada al conflicto sirio. "Todo está relacionado con Siria. No hay futuro, si pudiera irme del país con mi mujer e hijos lo haría", señaló Ziad, de 37 años. La capital del Líbano ha sido objeto de varios atentados desde este verano, la mayoría contra bastiones de Hezbolá, cuyas tropas combaten contra los rebeldes, junto al ejército del presidente sirio, Bashar al Asad. "Para nosotros, los responsables son (...) los mismos que escapan a la justicia internacional", indicó Hariri en un comunicado, refiriéndose al Tribunal Especial para Líbano (TSL), encargado de juzgar a los responsables del asesinato de su padre, Rafic Hariri en el año 2005.El proceso en rebeldía a los supuestos responsables comenzará en enero. El presidente libanés, Michel Sleiman, y el primer ministro saliente, Najib Miqati, calificaron a Chatah como una "personalidad moderada". El secretario general de la ONU, está "muy preocupado por los actos recurrentes de terrorismo en Líbano que plantean una auténtica amenaza para la estabilidad del país y la cohesión nacional", según el portavoz de la ONU, Martín Nesirky. Arabia Saudita condenó "firmemente" el atentado terrorista y Qatar denunció un "acto criminal contrario a todos los valores humanos". Los embajadores de Francia, EE.UU. y Gran Bretaña, partidarios de la coalición del "14 de Marzo", acudieron al lugar del atentado. Angelina Eichhorst, embajadora de la UE en Líbano, lo consideró "un mensaje contra la moderación".