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El papa

El primer mensaje de Navidad del Papa va dedicado a los conflictos

Por José Manuel AriasTiempo de lectura3 min
Sociedad25-12-2013

Este miércoles día 25 de diciembre, el papa Francisco ha dedicado su mensaje de Navidad a recordar las guerras que se han sucedido en este 2013 y el gran sufrimiento que han causado. Se ha asomado al balcón de la Logia central de la basílica de San Pedro para la tradicional bendición “Urbi et Orbe”. Durante la bendición ha rezado enumerando los distintos países en los que se han desarrollado conflictos bélicos y ha deseado que vuelva la paz a lugares como Siria, La República Centroafricana, o Irak entre otros.

El papa Francisco ha hecho un llamamiento para que todo seamos pacificadores: “La verdadera paz no es un equilibrio entre fuerzas contrarias detrás de la cual existen contrastes y divisiones. Es un regalo de Dios”. Ha mostrado su empatía con los pobres que mueren de hambre, las mujeres que son maltratadas, los ancianos que no reciben ayudas y los que padecen graves enfermedades o discapacidades. También ha incidido especialmente en los niños soldados: “Dirige tu mirada sobre los niños secuestrados, heridos y asesinados en los conflictos armados. Niño Belén, toca el corazón de cuantos están involucrados en la trata de seres humanos, para que se den cuenta de la gravedad de este delito contra la humanidad”, añadió refiriéndose a la tragedia acontecida en la isla siciliana de Lampedusa, donde se ahogaron más de 400 inmigrantes ilegales en el mes de octubre. El papa ha comenzado su primer “Urbi et Orbe” hablando sobre el conflicto de Siria “que ha destrozado tantas vidas y ha generado odios y venganzas. Sigamos rezando al Señor para que el amado pueblo sirio se vea libre de más sufrimientos y las partes en conflicto pongan fin a la violencia y garanticen el acceso a la ayuda humanitaria”. Otro asunto sobre el que se extendió bastante fue el de la República Centroafricana ocurrido recientemente. Bergoglio ha pedido que la “esperanza” llegue a los refugiados y prófugos, sobre todo en el cuerno de África y en la República Democrática del Congo. Ha dedicado una oración para que “reine la paz también en aquella tierra, atormentada por una espiral de violencia y de miseria, donde muchas personas carecen de techo, agua y alimento, sin lo mínimo indispensable para vivir”. No ha olvidado incluir en sus plegarias a Sudán del Sur: “Que se afiance la concordia en Sudán del Sur, donde las tensiones actuales ya provocaron víctimas y amenazan la pacífica convivencia de este joven Estado”. Ha velado por la tranquilidad en Nigeria, país africano en el que continúa la violencia y en el que “no respetan ni a los inocentes e indefensos”. No podía faltar tampoco mención para Tierra Santa, a la que espera viajar en 2014: “Bendice la tierra que elegiste para venir al mundo y haz que lleguen a feliz término las negociaciones de paz entre israelíes y palestinos”. Para Irak ha pedido que “sanen las llagas de la querida tierra azotada todavía por frecuentes atentados”. Por último, ha rezado por las zonas afectadas por catástrofes naturales, como el caso de Filipinas: lo necesitamos, las caricias de Dios no hacen heridas y nos dan la paz y la fuerza que necesitamos”. Miles y miles de fieles se han dirigido a la Plaza San Pedro en el Vaticano para asistir al tradicional evento que transcurre anualmente el día de Navidad. Una muchedumbre de romanos, turistas e inmigrantes se han congregado en la plaza horas antes de que diese comienzo la bendición “Urbi et Orbe”. Muchos de ellos han vestido prendas y adornos religiosos para la ocasión. Jorge Bergoglio se ha dirigido a los asistentes a las 12:00, hora española, desde la logia central de la basílica, donde ya se asomó el 13 de marzo al ser elegido papa.