Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

NASA

Se arreglan las valvulas de refrigeración de la ISS

Por Carlos Martínez de LeyvaTiempo de lectura3 min
Sociedad25-12-2013

Los astronautas estadounidenses Richard Mastracchio y Mchael Hopkins completaron con éxito este martes la reparación de urgencia en el sistema de refrigeración del laboratorio orbital en el exterior de la Estación Espacial Internacional. La reparación duró más de siete horas y sus esfuerzos merecieron la pena, al lograrse sus objetivos. El sábado, Mastracchio y Hopkins retiraron parte del módulo de refrigeración de la estación espacial, un complejo de 100.000 millones de dólares, en que participan Estados Unidos, Rusia y 13 países europeos (como España), y que orbita a 385 kilómetros de la Tierra.

El sistema de refrigeración ya había detectado fallos el pasado día 11 de diciembre, aunque, no causó problemas a los seis tripulantes que se encontraban trabajando en la Estación Espacial Internacional(ISS), los estadounidenses Richard Mastracchio y Michael Hopkins el japonés Koichi Wakata y los rusos Oleg Kotov, con el rango de comandante, Mijaíl Tiurin, y Serguéi Ryazanskiy. La NASA pudo detectar que una de las dos válvulas que graduaban el flujo de amoniaco al sistema de refrigeración había dejado de funcionar. Como consecuencia, todas las actividades de la Estación Espacial Internacional tuvieron que cancelarse de inmediato. Desde que la semana pasada los directores de la misión de la Estación Espacial Internacional decidieron que era necesaria la salida de astronautas para la reparación, desde el centro de control de la NASA ya se habían programado tres jornadas de labor extravehicular los días 21 de diciembre (para poder evaluar los daños), 23 de diciembre (para poder meter un modulo de bombeo de amoniaco dentro de la ISS sustituyendo al averiado, que retiraron Hopkins y Mastracchio) y 25 de diciembre(para poder poner el repuesto). La NASA indicó que las tareas de reparación no constituirían un riesgo para los astronautas de la Estación Espacial Internacional. El pasado sábado 21 de diciembre entró agua en una parte del traje espacial de Mastracchio en el compartimento Quest, que se suele utilizar para la descompresión y compresión en el paso del interior al exterior de la Estación Espacial Internacional y viceversa. Lo que obligó a emplear un traje espacial de repuesto para poder evitar el peligro mortal de que el amoniaco entrase en contacto con el traje durante la segunda salida, pero se necesitó un día más para ajustarlo a las medidas de Mastracchio, y por ello dicha salida tuvo que postergarse hasta el pasado martes, día en el que los astronautas han conseguido finalmente arreglar la situación. Su objetivo era instalar un nuevo contenedor de amoniaco y, como el trabajo se completó con éxito, los técnicos de la misión no creen que sea necesario un tercer paseo espacial el Día de Navidad. El problema de refrigeración ha obligado a postergar hasta el próximo 13 de enero, el lanzamiento del cohete Antares que hubiera podido impulsar la cápsula de carga Cygnus, de la empresa privada Orbital Sciences (uno de los dos contratistas que colaboran con la Estación Espacial Internacional desde que los trasbordadores especiales de Estados Unidos no están operativos), que tenía previsto lanzarse desde la costa del estado de Virginia. Ésta fue la caminata espacial número 176 que realizan los astronautas para operaciones de reparación y mantenimiento de la Estación Espacial Internacional, lanzada en 1998 y que funciona desde noviembre del año 2000. Los dos aparatos de refrigeración son necesarios para poder evitar los apagones de los equipos. Si solo funcionase uno tan solo podría sustentar los sistemas críticos y mantener el laboratorio en operaciones que no fuesen de importancia. Los seis tripulantes que forman parte de la Estación Espacial Internacional (ISS) jamás se encontraron en situación de peligro a causa del problema en el sistema de refrigeración, aunque si se recortaron las actividades a bordo, sobre todo en el laboratorio que decidió parar sus investigaciones.