Bancos
El rescate bancario supone 850 euros por cada español
Por Adriana Robledo
2 min
Economía20-12-2013
El pasado nueve de junio de 2012, el actual Ministro de Economía, Luis de Guindos, comunicó que España había pedido, y conseguido, el crédito bancario para salvar a los bancos. El rescate bancario era de 100.000 millones de euros que el Estado español utilizaría para sanear las cuentas de las entidades mediante el FROB, Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria.
Además de los fondo aportados por Europa, el Estado español ha utilizado tres grandes tipos de ayudas financieras desde que estalló la crisis, en 2008. Estos tres tipos son: las inyecciones de capital, compra de activos y avales del Tesoro para emisión de deuda. Las inyecciones de capital oscilan los 88.000 millones de euros, donde se incluyen las garantías para los que adquirieron las entidades nacionalizadas. Las otras dos estrategias, compra de activos y avales del Tesoro, se han gastado 130.000 millones casi a partes iguales. La suman total, entre lo conseguido con los tres elementos y el crédito de Bruselas, se sitúa cerca de los 200.000 millones que han ido destinadas a evitar la quiebra de las entidades en crisis. La Comisión Española estima que, de esa cantidad, unos 40.000 millones son irrecuperables, lo que supone a cada español unos 850 euros. Pero todavía no se sabe con certeza si el resto del dinero público vuelva a las arcas del Estado. No obstante, hay una importante cifra de deuda financiera que no ha sido reconocida ni declarada y que podría aumentar los costes de la reestructuración del sistema financiero de forma considerable. Las incertidumbres residen en los sistemas de reestructuración de activos EPA, que protegen a los propietarios de las cajas y bancos nacionalizados sobre posibles riesgos encubiertos. Además de los activos traspasados al banco malo, Sareb, y en los avales concedidos por el Tesoro. Se calcula que la suma de esta deuda oculta podría ascender a los 140.000 millones, de los cuales 28.000 millones corresponden a los EPA, 48.000 millones al Sareb y 64.000 millones son avales. Pero estas cifras podrían aumentar según las exigencias que impongan los eventuales compradores de las antiguas cajas que sigue vigilando el FROG: Bankia, Catalunya Banc y Nova Caixa Galicia. Uno de los elementos que se olvida cuando se valora el coste de la reestructuración bancaria es la financiación del estado, la cual se encarece cuando estas ayudas pasan a computar como déficit público. Durante el pasado 2012 el déficit empeoró en 3’6 puntos del PIB por ese concepto pese a las medidas del gobierno por controlarlo. Tras las cuantiosas ayudas de dinero público que ha recibido el sistema bancario español, las entidades siguen sin facilitar créditos para la circulación del dinero, principal motivo por el que se aceptó ayudarlas y punto de inicio para la recuperación económica y financiera.





