Estados Unidos
Se investiga el descarrilamiento de un tren en el Bronx
Por José Manuel Arias
3 min
Internacional01-12-2013
Entre el grupo de personas heridas, 11 se encuentran en el hospital en estado crítico. En cuanto a los fallecidos, tres de ellos salieron despedidos por los aires y uno de ellos fue encontrado en uno de los vagones que permaneció en los rieles. El accidente sucedió poco antes de las siete de la mañana del domingo día 1 de diciembre en la estación de Spuyten Duyvil. Se trata de una de las líneas más transitadas de todo Estados Unidos, la que además ha sido acusada de negligencia varias veces este año.
Entre el grupo de personas heridas, 11 se encuentran en el hospital en estado crítico. En cuanto a los fallecidos, tres de ellos salieron despedidos por los aires y uno de ellos fue encontrado en uno de los vagones que permaneció en los rieles. El accidente sucedió poco antes de las siete de la mañana del domingo día 1 de diciembre en la estación de Spuyten Duyvil. Se trata de una de las líneas más transitadas de todo Estados Unidos, la que además ha sido acusada de negligencia varias veces este año. El actual gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, no tardó en desplazarse hasta la estación donde ocurrió el accidente y dar a conocer el número de víctimas. Ha declarado en una rueda de prensa que no hay que impacientarse ni especular, pues la investigación está en marcha y las causas serán comunicadas en cuanto se conozcan. Ha añadido que “Si hubiera sido entre semana, con centenares y centenares de personas viajando, hubiera sido mucho peor, estaríamos ante una situación muy diferente” Por su parte, Frank Tatulli, uno de los pasajeros del tren, ha señalado que el tren superaba la velocidad normal cuando tomó la curva más próxima a la estación del sur a unos 100 metros. El testigo describió el incidente “como si llegara un avión”, refiriéndose al estruendo. “Después, paró de golpe”. “Salía algo de humo pero no vi llamas” añadió. El presidente de la empresa de transportes local, Tom Prendergast, no descarta que la velocidad haya podido ser una de las causas del accidente, no obstante no cree que sea la única. El jefe del Departamento de Bomberos local, Edward Kilduff, describió como las víctimas “salieron disparadas cuando el tren volcó”. Otro de los entrevistados ha sido el conductor del tren. No ha añadido información de gran utilidad, sólo afirmó que el freno no funcionaba y que iba algo más rápido de lo convenido. Ciertamente, tenía la obligación de reducir a menos de 50 kilómetros por hora la velocidad para coger la curva con precaución. El ingeniero jefe del Metro-North ha reconocido que, ya en noviembre, las líneas “se habían quedado atrasadas en varias áreas y los controles obligatorios cada cinco años no se han completado en todas las vías”. El tren número 8808 transportaba a un total de 150 pasajeros en su trayecto de Poughkeepsie a la estación del sur del Bronx. Este tren suele llevar una media de 18.000 pasajeros diariamente, por suerte, esta vez fueron bastantes menos. Esta línea, junto a la de Metro-North, Harlem y New Haven hacen unos 83 millones de viajes al año desde los barrios de Nueva York a las ciudades del norte y a Connecticut. Llevan en funcionamiento desde hace 20 años y tenían fama mundial por su seguridad y puntualidad. Sin embargo, este año no ha sido bueno para el transporte público, ya que se han sucedido una serie de accidentes cuyo origen aún se desconoce. Los investigadores del NTSB (accidentes de trenes y aviones) pasarán un tiempo inspeccionando la zona. En el mes de mayo de este mismo año, dos trenes colisionaron en Connecticut, ocasionando la muerte de 76 personas. Además, un hombre fue arrollado por un tren en el mismo mes. Dos meses más tarde, se produjo el descarrilamiento de un tren lleno de basura en la zona de la estación de Bronx. A finales de agosto, la luz se cortó en varias ocasiones, lo que supuso que muchos trenes quedasen fuera de servicio. En el mes de septiembre, un inspector general del NTSB reveló casos de negligencia y descontrol de maquinistas y supervisores. El inspector redactó un informe que recogía estos desperfectos. El más claro de ellos fue un caso en el que un inspector se ausentaba frecuentemente de su puesto de trabajo para atender asuntos de interés personal. La publicación del informe se tradujo en el despido del trabajador.





