HUELGA DE LIMPIEZA
Fin a una huelga de limpieza que deja 500.000 euros en pérdidas

Por Natalia Méndez Aparicio
3 min
Sociedad17-11-2013
La huelga de trabajadores de los servicios de limpieza viaria y jardinería de Madrid ha finalizado este fin de semana y se ha acordado no despedir a los trabajadores. Mientras los sindicatos y el Ayuntamiento negociaban para llegar a un acuerdo, las calles de la capital acumulaban más restos de basura. Los trabajadores de este sector se han opuesto a llevar a cabo su labor ante los recortes que están sufriendo. Los servicios mínimos no han dado a basto.
Tras intensas negociaciones, los sindicatos y las concesionarias han llegado a un acuerdo que ha sido ratificado por la mayoría de los empleados. Finalmente, no se llevará a cabo ninguno de los 1.134 despidos inicialmente propuestos por las empresas concesionarias FCC, OHL y Sacyr. A cambio, toda la plantilla se someterá a un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) de 45 días al año y a una congelación salarial hasta 2017. Asimismo, la propuesta incluye conceder bajas incentivadas con 28-29 días por año trabajado con un máximo de 24 mensualidades y excedencias voluntarias de cinco o diez años cobrando el 50% o el 75%, respectivamente, del salario anual bruto. En ambos casos, las empresas tendrán capacidad de veto. Además, los trabajadores tendrán que dividir sus vacaciones y coger 21 días en verano y 10 días en otras temporadas. Las concesionarias han manifestado su "satisfacción" por el acuerdo "después de un intenso proceso negociador que ha puesto de manifiesto la voluntad negociadora de las empresas, reflejada en sus continuas propuestas". Los ciudadanos se han quejado en estas últimas semanas del estado de Madrid. A medida que avanzaban los días, los restos de basura se acumulaban alrededor de los contenedores y papeleras. Algunas calles eran imposibles de transitar. Los madrileños se preocupaban más por aquellas zonas con colegios y centros médicos. El olor aumentaba cada día y esto alarmaba a los vecinos por si suponía un riesgo para la salud. Sin embargo, el Ayuntamiento de Madrid anunciaba que, por el momento, no existía tal riesgo. Los servicios mínimos establecidos debían ir escoltados por la policía debido a la amenaza de piquetes. Muchos de los basureros a favor de la huelga recorrían las calles de la ciudad para vaciar los contenedores y esparcir su contenido por la zona. Gran parte de la basura que los transeúntes se encontraban tirada por la calle no se debía a una falta de espacio en las papeleras, sino a la actuación de los propios servicios de limpieza que la arrojaban fuera de los contenedores. Por otro lado, ha habido daños materiales en los puntos de limpieza. Los propios trabajadores han quemado y deteriorado papeleras y contenedores. Se estima que han sido dañados unos 150. Estos estropicios suponen a su vez daños económicos. Según la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, el daño a mobiliario y patrimonio público asciende a los 500.000 euros. Un coste que deberán asumir las arcas municipales. Los actos vandálicos también han afectado a los vehículos de empresa. Durante los piquetes, una veintena de camiones del servicio de limpieza se han visto dañados por los trabajadores en huelga. Muchos de estos coches se hallaban con ruedas pinchadas o retrovisores destrozados. La policía ha detenido a 19 personas a los largo de los 13 días de huelga. El último fue un joven arrestado el viernes. La mayoría de los detenidos han sido por desórdenes públicos, coacciones y por atentar contra autoridad. Pocas detenciones han sido a causa de amonestar a los trabajadores de los servicios mínimos. Fuentes policiales añaden a la información que han aportado a Europa Press que hay 322 identificados y más de treinta personas denunciadas por actos vandálicos. La policía ha incrementado su trabajo para proteger a los trabajadores de los servicios mínimos y preservar la seguridad en las calles ante el vandalismo. Este reforzamiento de los agentes se ha visto en mayor medida los fines de semana. La alcaldesa ha confirmado en una rueda de prensa que las horas extras que han realizado los agentes de policía ascienden a las 8.716 horas. El Ayuntamiento ha acudido a Tragsa, empresa pública de limpieza, para encargarse de los servicios mínimos. Más de la mitad de su capital pertenece a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), formada por diferentes empresas públicas que dependen del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas. Esta compañía también sufre actualmente un expediente de regulación de empleo.





