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Huelga de limpieza

La huelga evita el despido de más de 1.100 trabajadores

Por Chantal SalomTiempo de lectura2 min
Sociedad17-11-2013

Los sindicatos y las empresas del servicio de limpieza viaria y jardinería de Madrid han estado reunidos este fin de semana para tratar de poner fin a una huelga que ha durado prácticamente dos semanas. La huelga, que se desencadenó como consecuencia de un ERE en el que se planeaba despedir a 1.134 trabajadores, ha mantenido a la capital española al límite de riesgo de salubridad. Tras las negociaciones, ninguno de los trabajadores será despedido, pero todos se someterán a un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE). Durante los últimos días, la empresa pública Tragsa y 110 trabajadores contratos por una ETT se hicieron cargo de la limpieza de las calles de Madrid.

Las empresas de limpieza de la capital española planeaban un ERE en el que 1.134 trabajadores de limpieza y jardinería se verían en la calle. Esta decisión sorprendió a unos trabajadores que se veían bajo mínimos desde los últimos recortes que habían sufrido. Estas empresas han tratado de convencer a los empresarios de no acometer los más de mil despidos previstos a cambio de rebajas salariales y de un expediente de regulación temporal de empleo. Tras analizar esta propuesta, los sindicatos del servicio de limpieza expresaron su rechazo justificando que "implicaría decirle al trabajador que trabaje por un 40% menos de salario", tal y como indicó el secretario general de la Federación de Servicios de UGT en Madrid, Roberto Tornavillas. Por su parte, el secretario general de CCOO, Félix Carrión, ha señalado que, por su parte, no aceptaron esta última oferta porque se estaban volviendo a tratar temas que este viernes estaban cerrados, por lo que lo que se estaba produciendo era un retroceso. Estos últimos días el riesgo de salubridad en la capital se había acentuado, lo que obligó a la alcaldesa Ana Botella a dar un ultimátum de 48h para llegar a un acuerdo entre trabajadores y empresas. Una parte del personal de limpieza ha sido "mandado a los puestos de trabajo por lo que pudiera pasar", de modo que se cumpliesen al menos los servicios mínimos. Según detalló el secretario general de UGT-FES, Roberto Tornamira, lo que estas empresas proponían era eliminar los 1.134 despidos con la contrapartida de ejecutar un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) de un mes y medio por año para cada trabajador durante cuatro ejercicios. Además, para los empleados de la limpieza se plantearon rebajas salariales, pérdida de pluses y la congelación de la antigüedad. En el caso de los empleados del mantenimiento de jardines, las concesionarias propusieron unas reducciones salariales de unos cien euros al mes, lo que supone unos 1.200 euros anuales. La última oferta también incluía la posibilidad de que los empleados se acogiesen a bajas voluntarias con una indemnización de 28 días por año trabajado con un tope de 20 mensualidades, así como la opción de pedir excedencias de diez años con una indemnización del 75% del salario bruto anual o de cinco con una paga del 30 por ciento. Éstas han resultado ser unas negociaciones complicadas que se han prolongado más de lo esperado y que han dejado Madrid 13 días sin servicios de limpieza, lo cual ha manchado la “marca España” durante casi media quincena.