CATÁSTROFE NATURAL
Las víctimas, desesperadas ante los problemas para recibir la ayuda humanitaria
Por Chantal Salom
3 min
Internacional13-11-2013
Cinco días han pasado desde que el tifón Haiyan devastara la región central de Filipinas. El Gobierno regional y la comunidad internacional trabajan para asistir a las víctimas que, sin agua ni comida, esperan la llegada de más ayuda humanitaria. Hasta el momento, han recibido los envíos procedentes de 33 países y organizaciones internacionales, entre las que se encuentra EEUU, Reino Unido, Japón o España, que mandó ayer el primer avión fletado con quince toneladas de ayuda oficial, Cruz Roja y Acción contra el Hambre.
Los equipos de rescate avanzan con dificultades para hacer llegar más materiales de primera necesidad y personal médico hacia las zonas más afectadas, como Tacloban, en la provincia de Leyte, donde varias carreteras siguen cortadas, lo que complica el reparto de ayudas ya que tal y como ha declarado el presidente del Consejo para la Gestión y Reducción de Desastres filipino, Rene Almendras, "es tan grande el volumen, que no pueden moverla toda por vía aérea". Por su parte, Naciones Unidas lanzó en el día de ayer un plan para tratar de recaudar 301 millones de dólares (unos 225 millones de euros) en favor de Filipinas. Los muertos en el país ascienden a 10.000, siendo miles las personas que han tenido que abandonar sus casas y desplazarse. El plan que se apuesto en marcha espera acumular esa cantidad desde ahora hasta finales de mayo de 2014. Esta propuesta incluye además los 25 millones de aportación de la ONU. Hasta el momento, tal y como ha indicado el Gobierno Filipino, el país ya ha recibido más 2.370 millones de pesos filipinos (40,6 millones de euros) en ayuda humanitaria internacional a las zonas afectadas. Las ayudas incluyen productos de primera necesidad, aportaciones financieras, así como equipos y personal de búsqueda y rescate. Sin embargo, a pesar de todo lo recibido, Filipinas espera recibir más ayuda sustancial de diversos países, agencias y ONG internacionales. En el día de ayer despegó el primer avión fletado por el Gobierno español que contaba con quince toneladas de ayuda oficial, Cruz Roja y Acción contra el Hambre. Está previsto que en el día de mañana salga otro avión hacia allí con ayuda oficial y de Cruz Roja. Además, las doce ONG españolas que trabajan en Filipinas se están movilizado para obtener más recursos, poniendo al servicio de los ciudadanos diferentes alternativas para que estos colaboren mediante aportaciones. Por el momento, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) anunció en el día de hoy que fletará el próximo miércoles un primer avión para Filipinas cargado con ayuda de emergencia para unas 16.000 familias, incluyendo en este tiendas de campaña, mantas, colchonetas, bidones de agua, utensilios de cocina y linternas solares. Otro país que se ha volcado con la causa es EEUU, que ha enviado a la zona afectada el portaaviones de propulsión nuclear estadounidense "USS George Washington" que llegará los próximos días y que trasladará a 5.000 marines y más de 80 aviones. Sin embargo, no es la única embarcación facilitada por el Gobierno estadounidense, han enviado otros cuatro, los cuales, tal y como declaró el Pentágono, "El tiempo es malo, estamos limitados por el oleaje y por el viento, pero iremos lo más rápido que podamos". Además, han proporcioando una ayuda urgente de 20 millones de dólares. Aparte de España y EEUU, han participado en la ayuda otros países como Reino Unido, que ha enviado un barco de la Marina Real con equipamiento para desalinizar y potabilizar el agua del mar además de un avión de transporte del Ejército; Japón, que ha ofrecido una ayuda humanitaria urgente de 10 millones de dólares y un equipo de asistencia; o el Vaticano, que enviará tres millones de dólares de ayuda de emergencia, que se suman al donativo inicial del Papa Francisco de 150.000 dólares y los 100.000 que enviará la organización católica Cáritas. Entre otros como diversas ONG o la Unión Europea, que enviará una ayuda de diez millones de euros para apoyar las tareas de reconstrucción tras la devastación generalizada del tifón .





