Medio Ambiente
El incendio del Bajo Ampurdán se declaró a las 18:22 del lunes.
Por Carlos Martínez de Leyva
3 min
Sociedad13-11-2013
El incendio forestal del Baix Empordà se declaró a las 18.22 horas del lunes, fue atizado por las fuertes rachas de viento de tramuntana, que alcanzaron los 60 kilómetros por hora y que amainó ligeramente por noche, que avanzaba a cuatro kilómetros por hora continúa activo. La Consejería de Interior ha activado el nivel 3 del Plan Alfa, el más elevado, en las comarcas gerundenses de Alt Empordà, Selva y Gironès, y ha decidido suspender el transporte escolar en el Alt Empordà de acuerdo con el Consejo Comarcal. El fuego afecta a 869 hectáreas, 312 de bosque y 430 agrícolas.
Según el consejero de Interior, Ramon Espadaler, las llamas quemaron un 30% azuzadas por el viento de tramuntana (del norte), habían arrasado a primera hora de la noche 400 hectáreas de vegetación agrícola y forestal. No hubo daños personales y únicamente se quemaron graneros y pajares, aunque sin descartar daños a viviendas. Habían sido evacuadas unas 100 personas, cincuenta trasladadas a Sant Jordi Desvalls y otras cincuenta que han decidido irse de casa. Actualmente, 66 dotaciones de los Bomberos de la Generalitat trabajan en las tareas de extinción a la espera de la incorporación de medios aéreos a primera hora de la mañana. El conseller de Interior de la Generalitat de Cataluña, Ramón Espadaler confirmó que ha bajado la intensidad del viento que avivaba las llamas, "pero no suficientemente", con el principal foco de peligro situado en el municipio de Colomers. La Generalitat de Cataluña ha decidido cerrar el acceso a los macizos de Les Gavarres y Cadiretes ante el riesgo de que el fuego llegue a estas zonas de alta densidad forestal. Además, se ha declarado el nivel 3 del plan alfa contra incendios, que aplica este tipo de medidas, en las comarcas gerundenses del Alt y Baix Empordà, Gironès, la Selva y las tarraconenses de Terra Alta, Montsià, Baix Ebre, Ribera d'Ebre, Alt y Baix Camp, Conca de Barberà y Priorat por la previsión de fuertes vientos. El Servei Català de Trànsit (SCT) mantiene cortadas la mañana de este martes la C-66 en Pera y Celrà, la GIV-6232 en Vilopriu, la GI-634 en Colomers y la GI-642 en Pera a consecuencia del incendio forestal. Hacia 170 años que no se daban unas condiciones tan adversas en lo que respecta a propagación del fuego, ha explicado Casadesús. Y es que la humedad relativa era del 3% y la velocidad de avance de las llamas alcanzó los 12 kilómetros/hora. La situación ha mejorado para los cuatro municipios que habían sido confinados y el centenar de vecinos evacuados, ya pueden volver a sus domicilios. Los bomberos tienen controladas tres cuartas partes del perímetro del incendio. El fuego avanza, según Espadaler, a una velocidad de 4 kilómetros por hora en una situación alta de riesgo de incendio en el norte y sur de Cataluña Los medios aéreos ya se han retirado y las dotaciones terrestres remojan el perímetro del fuego para que no vuelva a reavivarse. El Ejecutivo ofreció los servicios de la Unidad Militar de Emergencias (UME), que cuenta con una acreditada trayectoria en este tipo de incidentes. Al no ser aceptada por la administración autonómica, desde la Delegación del Gobierno se puso a disposición del Ejecutivo de Artur Mas medios de Protección Civil, pero el ofrecimiento fue igualmente declinado. El Gobierno insistió en su colaboración y puso a disposición de la Generalitat medios aéreos, que sí fueron aceptados. De hecho, en la extinción del incendio en el Ampurdán trabajan hasta siete medios aéreos: cinco de la Generalitat y dos, hidroaviones, cedidos por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. La relación entre la Consejería de Interior de la Generalitat y la Delegación del Gobierno de España es buena y fluida. Si la Generalitat ha declinado por ahora el ofrecimiento de la UME es porque de momento, no la necesitan. Los contactos entre Espadaler y la delegada del Gobierno, Llanos de Luna, son constantes. El consejero de Interrior la tiene informada en todo momento de la evolución del incendio.





