Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

CATÁSTROFES NATURALES

Asia es el continente más poblado y también el más azotado por las catástrofes

El pueblo asiático venera la naturaleza y es esa misma naturaleza la que cada año se hace presente en forma de catástrofe. La población asiática asciende a cifras de 300 millones de habitantes que "superpueblan" el terreno y prácticamente cada año, los ha

Por Adriana RobledoTiempo de lectura2 min
Internacional12-11-2013

El pueblo asiático venera la naturaleza y es esa misma naturaleza la que cada año se hace presente en forma de catástrofe. La población asiática asciende a cifras de 300 millones de habitantes que "superpueblan" el terreno y prácticamente cada año, los habitantes se ven reducidos en miles por accidentes naturales como tifones o tsunamis. El continente aún no se ha recuperado de la mayor crisis energética de su historia, la tragedia de Fukushima, provocada por un tsunami, cuando la población Filipina se ve sumida en una nueva tormenta de escombros.

En las primeras horas del 11 de marzo de 2011 se producía un terremoto de nueve grados en la escala de Richter en la costa nororiental de la isla japonesa de Honshu. Olas de 40 metros de altura por el temblor que se produjo bajo el mar sumergían las calles y la vida de la isla. Entre los edificios a los que afectó estaba la torre de refrigeración de la central nuclear de Fukushima. Este maremoto fue la peor crisis a la que Japón se hubiera enfrentado nuca, peor aún que las dos bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki. En mayo de 2008 otro terremoto en Sichuan, condado de Wenchuan, se llevaba por delante la vida de cientos de escolares que acudían a las aulas en un día en que, sin saberlo, sería la última vez que verían a sus familiares. China, con su afán por imponerse a la naturaleza y estar a un paso por delante de ella, sufrió en 1976 el que es considerado, junto con el sismo de Sichuan, uno de los movimientos de tierra más desastrosos. Los datos oficiales de la época cifraron las víctimas mortales en 242.419, aunque algunas cifras afirmaron que los fallecidos podrían ascender hasta tres veces más. El Índico también mostró su ira para con las costas de Indonesia, India, Sri Lanka y Tailandia. Diciembre de 2004 permanecerá para siempre en la memoria de estos ciudadanos porque olas de 800 kilómetros de longitud y 800 kilómetros de velocidad arrasaron con todo lo que había a su paso. La energía emitida por el choque entre las placas fue de como la que hubieran radiado 14 bombas atómicas. El número de víctimas mortales de esta catástrofe, nueve años después, es difícil de cuantificar aunque se estima que superaron el cuarto de millón de fallecidos. Un año antes, el 28 de diciembre de 2003, Bam se hundió en una humareda a causa de un temblor de 6’3 en la escalada de Richter que se llevó consigo a 25.000 personas, de las 80.000 que vivían en esa gran ciudad que el polvo barrió. La atmósfera contaminada por el humo dificultó en gran medida los trabajos de los equipos de rescate y de los perros rastreadores. En Bangladesh, un ciclón dejó 125 millones de muertos marcando el año 1991 como inolvidable para su población y dejó enterradas bajo el agua a más de un tercio de sus habitantes.