CHINA
China apuesta liberalizar la economía
Por Elena Palencia
2 min
Internacional12-11-2013
China avanza un poco más en su camino hacia una economía de mercado más abierta, asumiendo el compromiso de disminuir la intervención del Estado en este tipo de actividades; aunque las decisiones políticas siguen residiendo en gran medida en manos del Comité General del Partido Comunista. A lo largo de la mañana de este martes, el décimo octavo Plenario del Comité Central, en el que se reúnen los más altos cargo de dicha formación, ha concluido con “importantes decisiones para profundizar las reformas de manera exhaustiva”.
Tal y como ha declarado el secretario general y presidente del Partido Comunista de China (PCCh), Xi Jinping, al finalizar la reunión de este martes, las reformas del país adquieren un nuevo enfoque: “China profundizará su reforma económica para garantizar que el mercado desempeña un papel decisivo en la asignación de recursos”. La diferencia es que hasta el momento, los miembros del Ejecutivo chino calificaban el papel del mercado en esta asignación de recursos como “básico”. En la misma línea y sin dar muchos detalles todavía, han decidido que se creará un “Comité de Seguridad del Estado”. De todas formas, y basándonos en las recientes manifestaciones y movilizaciones que se han sucedido en China en contra de la gestión del PCCh, esté comité tiene todas las papeletas de convertirse en una institución más encargada de acallar a la disidencia política que, cada vez más a menudo y en distintas zonas del país, está reclamando unas libertades políticas y unos derechos laborables básicos. Además, los dirigentes comunistas han acordado el establecimiento de un equipo que liderará los trabajos para “profundizar en las reformas”. El Congreso comenzó el sábado pasado en Pekín y se ha extendido en el tiempo cuatro días, a puerta cerrada. Se trataron múltiples temas, aunque la que más resalta son las reformas de corte político y económico que buscan nuevas vías hacia una transición del modelo de crecimiento del país. Por otro lado, Xi Jinping y el primer ministro, Li Keqiang, son ahora los encargados de encontrar nuevos motores de desarrollo y crecimiento, en momentos en los que, después de tres décadas de expansión incomparable, la economía empieza a dar señales de tambaleos. Las razones de esta nueva situación son el exceso de capacidad industria, las deudas acumuladas y una erosión de la competitividad. Recogiendo palabras expresadas por miembros presentes en las discusiones, parece que existen algunas reformas que no han conseguido el apoyo de todos, encontrándose con una dura resistencia de poderosos grupos de interés, como pueden ser los gobiernos locales o los monopolios de propiedad estatal. Sin romper la tradición que indica que los plenarios del PCCh se emplean para introducir cambios importantes en el régimen, desde que Deng Xiaoping anunciara en 1978 las primeras medidas que transformarían el rígido modelo comunista de entonces en otro adaptado a las leyes del mercado, Xi Jinping ha hecho lo correspondiente presentando los suyos. Del mismo modo, en 1993, tras alcanzar Jiang Zemin la presidencia, el plenario que se organizó comunicó una serie de novedades que sentaron las bases de la posterior internacionalización de la economía china, recalcado por su entrada en la Organización Mundial del Comercio en 2001.





