ESTADOS UNIDOS
Obama defiende el uso de drones pero impone ciertos límites
Por Elena Palencia
2 min
Internacional23-10-2013
Una tormenta más ha azotado EEUU. Esta vez se trata del empleo ilegal del drones en sus misiones del Este. El presidente del país, Barack Obama, ha defendido sus tácticas, alegando que el uso de aviones no tripulados contra grupos terroristas “ha salvado vidas y, además, estas acciones son legales”. En cualquier caso, ha anunciado nuevas normas que limitarán las acciones de dichos aviones y que aumentarán la transparencia y las garantías de este método.
A pesar de no reconocer los posibles grandes fallos de los drones, durante un discurso sobre su política antiterrorista en la Universidad Nacional de Defensa en Washington, Obama ha aceptado que aunque éstos se encuentren dentro del ámbito legal, es posible que sus acciones no “sean sabias o morales en cada instante”. Sin embargo, ha continuado, gracias a esta vía, el progreso contra Al-Qaida ha mejorado y todo apunta a que los ataques con este tipo de aviones se vean reducidos, puesto que su estado sólo los utiliza en ataques contra este grupo terrorista y sus afiliados, dejando claro que tienen en mente la presencia de población civil. Tal y como lo ha expresado, “Estados Unidos no ataca cuando tenemos la capacidad de capturar a terroristas, nuestra preferencia siempre es detener, interrogar y enjuiciar. EEUU no realiza ataques para castigar a individuos”. Para tratar de poner más argumentos a su justificación, ha puesto diversos ejemplos en los que el uso de drones fue una decisión correcta. Es el caso del avión no tripulado que puso fin a la vida del clérigo estadounidense Anwar al Awlaki en Yemen, ya que, según Obama, “cuando un estadounidense va al exterior para lanzar una guerra contra su propio país y está activamente planeando matar a ciudadanos estadounidenses, su ciudadanía no debe servirle de escudo”. Para él, habría sido una irresponsabilidad no haber ordenado este ataque. De todas formas, el dirigente de EEUU ha asegurado que se van a poner en marcha una serie de normas más exigentes para dejar más claras y transparentes todas las acciones que rodeen a los drones. Ha anunciado una norma principal que, para muchos, debería de haber existido desde la creación del primer avión no tripulado: “Antes de realizar un ataque, tiene que haber una certidumbre casi total de que no se matará o lesionará a civiles, es la norma más alta que podemos establecer”. Por otro lado, el presidente ha vuelto a poner sobre la mesa su compromiso con el Congreso, para trabajar conjuntamente en la revisión de las propuestas que ampliarán la vigilancia de las operaciones con drones. También ha declarado que el tema del uso de la fuerza en múltiples casos forma parte de “una discusión más amplia” sobre una estrategia integral de seguridad. Además, el Ejecutivo de Estados Unidos ha reconocido, por primera vez, que los aviones no tripulados han sido la razón de la muerte de cuatro estadounidenses en Yemen y Pakistán. The New York Times lo ha publicado en una carta enviada por el secretario de Justicia del país, Eric Holder, a los líderes del Congreso. Esta misma carta demostraba que los ciudadanos americanos Samir Klan, Abdulramán Al Awlaki y Jude Mohamed fueron abatidos por los drones. Eran muertes que reafirmaban la seguridad mundial, aunque “no fueron específicamente buscadas” por el Gobierno.





