Salud
Descubren el origen de la neumonitis
Por Carlos Martínez de Leyva
3 min
Sociedad22-10-2013
Hasta la fecha, tanto médicos como pacientes daban por sentado que la fibrosis pulmonar idiopática, no tiene causa conocida. Ni origen ni, por desgracia, tratamiento. Esta enfermedad, tiene un pronóstico de supervivencia de entre 3 y 5 años y para combatirla no hay más tratamiento que el trasplante pulmonar, que no es aplicable a todos. La fibrosis pulmonar idiopática es una enfermedad reconocida desde 1940, en la que ambos pulmones progresivamente se fibrosan (cicatrizan), con lo que el pulmón pierde elasticidad, dificultando la inspiración y el paciente pierde progresivamente la capacidad respiratoria.
Un nuevo estudio realizado por investigadores españoles afirma que la mitad de los casos tiene una explicación: otra enfermedad denominada neumonitis por hipersensibilidad crónica, que en el 50% de las ocasiones está originada por la exposición persistente a edredones y almohadas de plumas. Es decir, alrededor de un 25% de los afectados por fibrosis pulmonar idiopática podrían tener un desencadenante hasta ahora oculto . Según Ferran Morell, principal autor de la investigación, publicada en la revista científica británica "The Lancet Respiratory Medicine", existe un factor genético que es preponderante. Aunque esta enfermedad está "escrita" en los genes, este hallazgo cambia el curso de un trastorno grave, en teoría, sin posibilidad de tratamiento (porque se diagnostica muy tarde) y con una supervivencia de pocos años. En vista de los resultados, el pronóstico de algunos pacientes puede mejorar. "Si se identifica a quienes sufren fibrosis pulmonar idiopática producida por neumonitis por hipersensibilidad crónica, se les puede tratar con corticosteroides y vivir el doble de lo que se esperaba", concluye Ferran Morell, principal autor y catedrático de Neumología del Hospital Universitario Vall d’Hebron de Barcelona. Los afectados se diagnostican a partir de los 60 años y siguen realizando actividades cotidianas. Hasta que la enfermedad está muy avanzada, el paciente no nota la sensación de ahogo al hacer esfuerzo físico" y no se trata hasta ese momento. El trasplante pulmonar es una solución para los pacientes más graves, de los que se realizaron 66 el pasado año 2012 en Vall d'Hebron. En el estudio se vio que el 43% de los casos los causaba la neumonitis por hipersensibilidad crónica, además, se constataron los motivos por los que estos pacientes desarrollaban la enfermedad. La mitad fue por la exposición a los edredones y almohadas de plumas y el resto por la exposición a aves y hongos. El estudio se realizó en Vall d’Hebron entre 2004 y 2011 en 60 pacientes y que, al seguir la normativa de 2011, quedaron en 46. Según el doctor Morell, los resultados han llegado tras una investigación que incluye nuevas pruebas diagnósticas, así como visitas al domicilio y lugar de trabajo de los pacientes. A casi la mitad de los pacientes, 20 de 46, se les pudo quitar la etiqueta de enfermos idiopáticos, ya que con las pruebas se les pudo diagnosticar una neumonitis por hipersensibilidad crónica, enfermedad que sí tiene tratamiento a base de corticosteroides, que permite doblar la supervivencia respecto a la fibrosis pulmonar idiopática. Hasta unos 7 años. A los otros 26 pacientes no se les pudo diagnosticar de neumonitis por hipersensibilidad crónica; aunque los investigadores sospechan que sí desarrollaron la enfermedad. «Seguramente no la detectamos porque a ellos no pudimos hacerles todas las pruebas, porque estaban ya en estado muy avanzado de su enfermedad», explica.Sin embargo, el quid de la cuestión, está en los 20 pacientes que obtuvieron un diagnóstico. A diez de ellos se les pudo asociar su fibrosis a la exposición a edredones de pluma natural —de pato y oca—, nueve a la exposición de hongos y aves, y uno, a los isocianatos. La virtud del estudio, explica, es que demuestra que pequeñas exposiciones reiteradas a productos como plumas pueden causar la fibrosis. Así pues, a partir de ahora, «cada uno debe decidir si usar edredón y vigilar su salud, o bien no usarlo y eliminar riesgos», concluye.





