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ARTE

El Prado se mete a Roma en el bolsillo

Por Cristina González BoyarizoTiempo de lectura2 min
Cultura15-10-2013

Desde el 15 de octubre hasta el 19 de enero de 2014, el Museo del Prado se inundará del ambiente artístico romano, pues entre sus paredes hallarán hogar alrededor de 50 cuadernos de bolsillo, taccuini en italiano, de un grupo de jóvenes estudiantes y emprendedores españoles que viajaron a Roma entre 1758 y 1764 para acrecentar sus estudios sobre la materia y perfeccionarse en ellos a la par, todo ello gracias a la subvención de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

Durante su proceso de aprendizaje, los alumnos, por orden de sus tutores, copiaban las obras más famosas y de creadores más reputados de la Antigüedad, el Renacimiento y el Barroco en un conjunto de hojas que se les facilitaban. Otra de sus actividades más reseñables para adquirir experiencia fue asistir a la Academia del Nudo en el Campidoglio, donde practicaban dibujo al natural sirviéndose de modelos desnudos. Además de como instrumento básico en la enseñanza de estos artistas amateurs, esas cuartillas servían para coger apuntes y hacer análisis estrictos de sus réplicas naturalistas, corregirse entre ellos y comparar su trabajo con el de los compañeros, también podían usarlos como diarios personales o para hacer cualquier tipo de anotación de otra clase que considerasen oportuna sobre viajes y curiosidades de otra índole. Como legado posterior para los estudiantes, en esos papeles quedaban plasmadas todas las obras que les serían de utilidad para su futuro profesional, llegando a formar una especie de archivo con todas ellas reunidas, una biblioteca pictórica para consultas posteriores. Era el mejor modo de familiarizarse con las tendencias artísticas del momento, lo más y lo menos apreciado y los estilos que constituían el “último grito”. El conjunto pictórico que el espectador podrá contemplar en el museo se compone, así mismo de los cuadernillos anteriormente mencionados, dibujos de Mariano Salvador Maella, José Del Castillo e incluso uno posterior de Goya, otros 23 proporcionados por instituciones nacionales e internacionales y otros 22 por cuenta independiente. Recientemente el Prado ha establecido un acuerdo con Samsung de tal modo que la compañía tecnológica se une a la parrilla de miembros corporativos como “protectores” para facilitar y acercar la colaboración tecnológica que comienza a ser necesaria en la institución. Por eso mismo, las pinturas, plasmadas en agrupaciones de folios abiertos por un solo lado, podrán estar al perfecto alcance de los visitantes en unas tablillas facilitadas a tal fin. El trato se prolongará por dos años y en este tiempo Samsung desarrollará un sistema digitalizado del servicio informativo y atención al cliente, habilitará puntos de información en las entradas principales y taquillas. Además se habilitará un aula informatizada, entre otros proyectos para la modernización de la empresa que aún están en proceso de gestación.