LOMCE
La LOMCE elimina Educación para la Ciudadanía y Selectividad
Por Adriana Robledo
3 min
Sociedad12-10-2013
La ley LOMCE, ley para la Mejora de la Calidad Educativa, nació en febrero de 2013. Ocho meses después el Partido Popular, en solitario, ha conseguido que la ley que generó una huelga educativa salga adelante. Pero no solo los grupos parlamentarios están en contra de ‘Ley Wert’ sino las comunidades autónomas no gobernadas por el PP han comunicado su rechazo a la ley. Euskadi se ha opuesto plenamente a ella las asociaciones de padres y alumnos, los sindicatos, partidos políticos y el Gobierno por la invasión de competencias y el deterioro de la calidad educativa.
La Ley LOMCE tiene muchas diferencias con respecto a la LOE. La ley que creó en 2006 el gobierno del PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero emprendía el camino para la asignatura ‘Educación para la ciudadanía y los derechos humanos’. La ley aprobada a finales de esta semana acababa con ella y la cambia por ‘Valores culturales y sociales’ en primaria y ‘Valores éticos’ en secundaria. Aunque esta asignatura no es la única que desparecerá pues historia y geografía, hasta el momento dos asignaturas separadas, se fusionarán y tendrás un mismo plan de estudios, es decir, será la misma asignatura. La LOE continuaba con los exámenes de diagnóstico: pruebas elaboradas por la Comunidad Autónoma en cuarto de primaria y segundo de la Educación Obligatoria Secundaria, ESO, para determinar el nivel de los alumnos. Con la nueva ley será sustituido por reválidas al final de cada etapa educativa. Para comprobar que el alumno ha adquirido los conocimientos básicos de cada ciclo se elaborará un examen por parte del Ministerio de Educación. La desventaja que esto supone es que se le quita autoridad a las autonomías en favor del gobierno central que decidirá entre el 65 y el 75 por ciento de los contenidos. Las comunidades elegirán el temario de las asignaturas de especialidad: Educación Física, Plástica y Música. Mientras el ministerio escogerá el de las asignaturas troncales como Lengua, Matemáticas, Ciencias o Idioma Extranjero. La religión católica como asignatura también supone un nuevo cambio para la ley. La LOE daba la opción de elegir a las familias si sus hijos estudiarían o no religión en los colegios públicos. En caso de negarse la hora en la que los padres que estaban de acuerdo con dicha asignatura la sustituirían por una hora de estudios. Con esta reforma se convertirá en una asignatura de especialidad que cuente para la nota media y que se equipare en horas a la media del resto de materias de su misma categoría. Una vez terminado el ciclo de educación obligatoria, que tendrá como innovación la desaparición de cuarto de la ESO en favor de un año de especificación en el futuro del estudiante, tendrán que elegir si deciden hacer bachillerato o Formación Profesional, FP. Con el año de especificación aquellos alumnos cuyos profesores no les vean capacitados para hacer bachillerato harán un ciclo de FP básico con el que no accederán al Grado Medio sino que harán un examen que les permita el acceso. Esta distinción entre alumnos brillantes y alumnos que no lo son tanto ha creado polémica y críticas por la comunidad educativa que denuncia que se va a acabar con el fracaso escolar ‘con mano dura’. Los demás FP continuarán con el mismo sistema aunque se quiere fomentar el FP dual, es decir, el grado superior que combina clases teóricas en empresas con clases prácticas en empresas. Para llegar a él los alumnos tendrán que entregar, junto con la solicitud, un currículum que se enviará a la empresa será quien tome la decisión. Si el alumno decide que quiere hacer bachillerato y llegar, por esta vía, a la universidad, también sufrirá cambios pues la Selectividad desparece. Ahora son las universidades las que escogen a los alumnos mediante un proceso de selección que incluye pruebas específicas. Desde el punto de vista de los colegios públicos y los profesores también hay modificaciones. El peso del Consejo Escolar, formado por profesores, alumnos, padres y madres (AMPA) y los sindicatos, se convierte en consultivo. Las decisiones la tomarán los jefes de estudios y el director a quien se le otorga mayor papel al ser designados por el gobierno al pasar un proceso de formación y tener una acreditación. Los profesores aumentarán su jornada laboral y podrán ser cambiados el destino y la función que desarrollaban. El número de alumnos por aula se incrementará en un 10 por ciento, es decir, más alumnos por clase.





