JPMorgan
Libertad para el exdirectivo español de JPMorgan acusado de fraude fiscal
Por E. Garagui
2 min
Economía27-08-2013
La persona supuestamente responsable de haber ocultado un agujero de 6.000 millones de dólares (unos 4.600 millones de euros) en el banco americano JP Morgan Chase tiene nombre y nacionalidad española. Es Javier Martín-Artajo, de 49 años, y ha sido detenido en Madrid este martes por agentes del Cuerpo Nacional de Policía. Sobre él pesaba una Orden Internacional de Detención emitida por la justicia de Estados Unidos por fraude y delitos fiscales desde principios de agosto. Se enfrenta a una pena de 25 años de cárcel.
Martín-Artajo ha sido trasladado ante el juez de guardia de la Audiencia, Santiago Pedraz, desde las dependencias policiales de Canillas, donde se ha entregado este martes, después de que se le localizara en su casa de Madrid al existir una orden internacional de detención. El juez le ha dejado en libertad, pero le ha prohibido salir del territorio y obligado a comparecer cada quince días, en espera de que EEUU inicie los trámites para solicitar su extradición. Martín-Artajo, de 49 años y exsupervisor de la estrategia de inversiones de la oficina de JPMorgan en Londres, había sido acusado formalmente por la Fiscalía Federal de Estados Unidos junto con el francés Julien Grout, un operador de 35 años, de fraude, falsificación de documentos bancarios y contribución a documentos oficiales falsos. El escándalo estalló en 2012, cuando Jamie Dimon, el consejero delegado de la entidad bancaria, se vio forzado a admitir en público el desfase de cuentas. Javier Martín-Artajo era director gerente de la empresa, con sede en Reino Unido. Él y el francés Julien Grout, de 35 años, eran dos de los responsables de gestionar la cartera sintética que invirtió en deuda europea en el momento más álgido de la crisis. Entre marzo y mayo de 2012, Artajo y Grout presuntamente manipularon e inflaron el valor de posiciones de la cartera de créditos sintéticos de su empresa con el fin de lograr objetivos específicos de pérdidas y ganancias diarios y a fin de mes. Estos dos últimos, junto a Martín-Artajo y Grout, abandonaron JP Morgan a los pocos días de que se admitiera la apuesta fallida, que en un principio se cuantificó en un par de miles de millones pero que acabó multiplicándose por tres. También renunció a su cargo Ina Drew, la máxima responsable de la gestión de riesgo en el mayor grupo financiero de EE UU por activos. Las autoridades estadounidenses le acusan, en concreto, de haber conspirado para falsificar datos con el fin de ocultar a los inversores pérdidas millonarias. Dado que con Estados Unidos hay un convenio de extradición, la Audiencia Nacional debe esperar ahora a que las autoridades norteamericanas envíen la consiguiente documentación, para lo que dispone de un plazo de 40 días. Después, Martín-Artajo deberá comunicar si acepta o no la extradición y en los siguientes 30 días deberá celebrarse la vista de extradición. En caso de ser declarado culpable de todos los cargos, el español podría ser condenado a un máximo de 65 años de cárcel, cinco por conspiración y veinte por cada una de las otras acusaciones, así como a una sanción económica que podría totalizar el doble de las pérdidas generadas. Según la prensa estadounidense, Martín-Artajo residía en las afueras de Londres pero se encontraba de vacaciones en Madrid.





