Medio Ambiente
Japón eleva el nivel de alarma tras la fuga radiactiva en Fukushima
Por E. Garagui
2 min
Sociedad21-08-2013
La Autoridad Reguladora de la Energía Nuclear (NRA) de Japón ha decidido elevar del uno al tres el nivel de gravedad de las fugas de agua radiactiva que se han producido estos meses desde la central de Fukushima. La NRA ha anunciado este miércoles que ha aumentado del uno, que indica una "anomalía", al tres, que indica un "grave incidente". Además ha advertido de que consultará con el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) si es apropiado aplicar la escala INES a un suceso acontecido en instalaciones levantadas específicamente para solventar una crisis nuclear que aún no ha sido resuelta.
"Teniendo en cuenta la cantidad y la densidad de la radiación en el agua filtrada, el nivel tres es el adecuado", ha explicado la NRA en un comunicado publicado en su página web. Se trata del primer cambio en el nivel de alerta por radiación nuclear que realiza la NRA desde el accidente en Fukushima. Entonces, lo elevó al máximo, equiparándolo así con el ocurrido en la central de Chernóbil, Ucrania. El pasado 8 de agosto, el Ministerio de Economía, Comercio e Industria de Japón reveló que diariamente se vierten al subsuelo 1.000 toneladas de agua desde la central nuclear, de las cuales unas 300 contienen sustancias altamente radiactivas que llegan al Pacífico. En respuesta, la Compañía Eléctrica de Tokio (TEPCO) inyectó un cóctel de agentes químicos para endurecer el subsuelo y crear un muro subterráneo alrededor de los reactores nucleares e instaló una red de tuberías para extraer las toneladas de agua radiactiva acumuladas. El pasado viernes, la compañía eléctrica comenzó a bombear el agua radiactiva desde el subsuelo hasta la superficie, a un ritmo de 60 toneladas diarias, para almacenarla en los tanques que ha construido alrededor de la central nuclear. Sin embargo, los trabajos para la construcción de un muro subterráneo alrededor de los reactores tres y cuatro todavía están marcha, por lo que se calcula que diariamente siguen liberando unas 35 toneladas de agua radiactiva. Por otro lado, las autoridades regionales ordenaron hacer revisiones médicas a los 360.000 niños (de hasta 18 años de edad) que residen en Fukushima para evaluar el impacto del accidente nuclear en su salud. Los resultados, que se hicieron públicos el pasado martes, han revelado que 18 de eso niños han desarrollado cáncer de tiroides, mientras que otros 25 podrían padecer esta enfermedad. El grupo de expertos que ha llevado a cabo este estudio médico ha explicado que podría deberse a que las partículas radiactivas emitidas por la central nuclear se han acumulado en la glándula tiroides de los niños, aumentando el riesgo de desarrollar cáncer. Los expertos han subrayado que no les ha sido posible determinar si el accidente nuclear ha aumentado el ratio de incidencia del cáncer de tiroides entre los niños de Fukushima. Los problemas la central nuclear se deben al terremoto y al tsunami del 11 de marzo de 2011. Fukushima-1 estaba preparada para un terremoto, ya que Japón se asienta sobre una falla, pero no para un tsunami, por lo que el azote del mar provocó varias explosiones de hidrógeno que hicieron que los núcleos de algunos de sus reactores se fundieran parcialmente.





