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GIBRALTAR

Bruselas asegura que la tasa de 50 euros sería ilegal

Por Ana Pascual AsesTiempo de lectura3 min
España19-08-2013

El portavoz de la Comisión Europea (CE), Olivier Bailly, ha explicado durante una rueda de prensa que puede “confirmar que cualquier tasa o pago impuesto en la frontera de un Estado miembro sería ilegal bajo la legislación de la Unión Europea (UE)”, en referencia a la posible tasa de 50 euros que el Gobierno español quiere imponer para cruzar la Verja. Por otro lado, el presidente la CE, José Manuel Durão Barroso, ha mantenido una conversación con el presidente del Ejecutivo, Mariano Rajoy, para pactar el envío de una misión comunitaria a Gibraltar “para examinar in situ las cuestiones relacionadas con el control y el movimiento de personas y bienes en la frontera”.

Bruselas ha puntualizado que un país no puede cobrar una tasa por la entrada a otro Estado miembro, aunque si cabría la posibilidad de establecer el cobro de un peaje por el uso de las carreteras que dan acceso a la frontera, medida que según el ministro español de Exteriores, José Manuel García-Margallo, sería la que baraja el Gobierno español, puesto que no se atendería a que se tratase de un paso fronterizo, sino a la “ocupación de una vía pública congestionada”. Sin embargo, Barroso ha reiterado que la cuestión es “hipotética”, ya que de momento las autoridades españolas no han tomado medidas, por esa razón no ha querido entrar en detalles, señalando que Bruselas se posicionará cuando haya decisiones oficiales, “se trate de una tasa a la entrada por carretera en Gibraltar o toda otra medida en las aguas territoriales, no tenemos una posición en este momento, porque estas medidas no son medidas decididas”, ha asegurado. Aunque la Comisión no ha querido posicionarse, ha dejado bastante claro que la idea sugerida por España de cobrar 50 euros o “cualquier impuesto o peaje cobrado en la frontera basado el cruce sería ilegal”. Bailly ha adelantado que “La Comisión espera que estos dos Estados miembros dialoguen entre ellos como miembros de la UE. También les corresponde a ellos encontrar una solución y superar los obstáculos”. Barroso ha hablado con el presidente español de la misión técnica que viajará a la Verja a mediados de septiembre para determinar si los controles en la frontera son apropiados o no. Por otro lado, la fragata británica ‘HMS Westminster’ ha llegado a la base naval de Gibraltar en un momento en el que la tensión entre España y el Peñón va en aumento, después de que el Ejecutivo de Fabian Picardo lanzase al mar unos 70 bloques de hormigón que impiden faenar a los barcos pesqueros españoles. Fuentes políticas del Campo de Gibraltar han asegurado que la llegada del barco de la armada británica “no se produce en el mejor momento”, pero que las escalas estaban previstas y que la presencia de la ‘Royal Navy’ en Gibraltar no guarda ninguna relación con las disputas diplomáticas de las últimas semanas. La tensión que ha provocado todo este conflicto ha llevado a la cofradía de pescadores de La Línea de la Concepción, Cádiz, ha advertir al ministro de Gibraltar de que se producirán “nuevas protestas” y “más sorpresas”. El patrón de la cofradía, Leoncio Fernández, ha asegurado que van “a hacer nuevas protestas, pero de otra manera. Le podemos dar más sorpresas”, aunque no ha confirmado en qué consistirán, puesto que “todavía no está previsto”. Por su parte, Picardo ha afirmado que “el infierno se congelará” antes de que el Gobierno del Peñón reitre los bloques de hormigón, “soy un tipo bastante directo y lo diré las veces que sea necesario”, ha insistido. También, al ser preguntado sobre la posibilidad de hacer una concesión a España para rebajar la tensión de las últimas semanas, el ministro principal ha sido tajante al decir que “ninguna en absoluto”, “no hemos hecho nada que requiera que consideremos nada. Todo lo que hemos hecho y seguirnos haciendo es gestionar activamente el medio ambiente marino alrededor del Gibraltar británico”, ha sostenido. Los pasados 24 y 25 de julio las autoridades de gibraltareñas dejaron caer grandes bloques de hormigón para crear un arrecife artificial frente a las costas del Peñón que, según los pescadores españoles, impiden faenar. La respuesta del Gobierno español fue endurecer los controles en la frontera, lo que ha provocado colas de varias horas para entrar a Gibraltar y que el Reino Unido amenace con “acciones legales sin precedentes” a España.