TERRORISMO
El Gobierno no tolerará que Bolinaga no se haga las pruebas
Por Vera Cid
2 min
España12-08-2013
El delegado del Gobierno, Carlos Urquijo, ha afirmado que "no se puede tolerar" que el preso de ETA Iosu Uribetxeberria Bolinaga, en libertad condicional por padecer un cáncer terminal, rechace someterse a nuevas pruebas médicas por parte de forenses de la Audiencia Nacional. Por ello, ha señalado que el juez de Vigilancia Penitenciaria, "tendrá que tomar cartas en el asunto".
Anteriormente el juez de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional, José Luis Castro, había reiterado que el etarra debía ser examinado por los dos forenses. A estos les encomendó un nuevo informe sobre la evolución del cáncer que padece, a los once meses de quedar en libertad condicional. Por su parte, Urquijo ha subrayado que la solicitud de la realización de nuevas pruebas para determinar el estado de salud de Bolinaga por parte del juez central de Vigilancia Penitenciaria, a instancias de la Fiscalía y de las víctimas, se ha efectuado "porque puede hacerlo" y ha insistido en que "él tiene la obligación" de someterse a ellas. La realización de un nuevo informe sobre su salud fue recurrida por parte de la defensa de Bolinaga, excarcelado el pasado verano, aunque este recurso fue rechazado por el juez de Vigilancia Penitenciaria. Para Urquijo, "no se puede tolerar" que se decida no someterse a estas nuevas pruebas porque "es una persona que está en libertad condicional y que tiene que cumplir una serie de requisitos para no volver a prisión". "Y él verá lo que hacer", ha añadido. En esta línea, ha manifestado que, en caso de que finalmente decida no hacerlo, "el juez de Vigilancia Penitenciaria tendrá que tomar cartas en el asunto y decir algo al respecto". En respuesta a una de las cuestiones planteadas por el juez sobre la situación médica actual del preso de ETA, los forenses concluyen que la situación es de "estancamiento del proceso oncológico" y que persisten las lesiones ya conocidas, por lo que su estado sigue siendo "grave e incurable". Esta es la situación, y no la de "enfermo terminal", que exige tanto el Código Penal como la normativa penitenciaria para lograr la libertad de los presos enfermos. Sobre la compatibilidad del tratamiento seguido por Bolinaga con el régimen penitenciario, los forenses reconocen que a día de hoy este tratamiento es farmacológico y de estrictos controles médicos oncológicos que no precisan de ingreso.





