GIBRALTAR
Cameron llama a Rajoy para hablar sobre Gibraltar
Por Ana Pascual Ases
3 min
España07-08-2013
El comunicado que ha emitido Moncloa sobre la conversación telefónica que han mantenido el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el primer ministro británico, David Cameron, asegura que Rajoy ha explicado que España tiene la “obligación” de realizar controles en la verja de Gibraltar para “evitar tráficos ilícitos”, así como, ha considerado “inaceptable” la instalación de bloques de cemento en la bahía de Algeciras. Por su parte, el primer ministro británico ha expresado a Rajoy su “gran preocupación” por todo lo ocurrido, y ha dejado claro que su “posición sobre la soberanía no cambiará”. Por otro lado, agentes de la Royal Gibraltar Police (RGP) han detenido a tres pescadores españoles por un supuesto delito d contrabando.
La conversación telefónica entre ambos mandatarios se ha iniciado a las diez y cuarto de la mañana con el objetivo de hablar sobre el conflicto y aclarar “los últimos acontecimientos en Gibraltar”, según fuentes de ambos gobiernos. Aunque ambos han discrepado en las actitudes de los dos ejecutivos, han acordado iniciar negociaciones para tratar de resolver los problemas a través de los ministros de Exteriores, José Manuel García-Margallo y William Hague. La conversación fue solicitada por el primer ministro británico, quien a través de su cuenta de Twitter ha publicado que la llamada ha sido “constructiva”. Rajoy ha subrayado que España y Reino Unido son países “socios, amigos y aliados” por lo que “los conflictos que surjan entre ambos se tendrían que gestionar con honestidad y transparencia, en un diálogo bilateral enmarcado dentro del respeto a la legalidad internacional, europea y nacional”. Rajoy ha transmitido a Cameron su intención de buscar una solución a la situación que está produciendo “un profundo malestar y preocupación al perjudicar el medio ambiente y la actividad pesquera”. Ambos mandatarios han llegado al acuerdo de entablar “inmediatamente” conversaciones para aclarar las diferencias. Según Downing Street, el presidente español se ha comprometido a reducir los controles fronterizos, después de que los gibraltareños lanzaran al mar 70 bloques de hormigón para impedir las labores de los pescadores españoles. Una portavoz de Downing Street ha indicado que “hay un riesgo real de que” las relaciones bilaterales se dañen “a menos que la situación en la frontera mejore. Rajoy estuvo de acuerdo en que no quería que el asunto se transformase en un obstáculo para las relaciones bilaterales y que es necesario encontrar la manera de distender el asunto”, ha concluido. Cameron ha asegurado que “no cambiará” la postura de Reino Unido acerca de su soberanía sobre Gibraltar “y sus aguas adyacentes”, así como Rajoy le ha manifestado que “el acto unilateral de la instalación de los bloques de cemento en la bahía de Algeciras era inaceptable”, y que los controles en la verja evitan tráficos ilícitos en la zona. Por otro lado, un barco de la Cofradía de Pescadores de La Línea de la Concepción, el San Francisco, ha sido retenido junto a su patrón en Gibraltar tras ser interceptado por la Policía de la colonia por presunto transporte de tabaco de contrabando. Hay un total de seis personas detenidas, tres que iban a bordo del barco y otros tres que estaban en la playa de Catalan Bay, todos permanecen bajo custodia policial mientras se realiza la investigación. La tensión entre Gibraltar y España no deja de aumentar, el martes 6 de agosto, un agente de la Guardia Civil resultó herido leve en el puesto de control fronterizo al ser atropellado por un vehículo con matrícula gibraltareña, el cual llevaba cinco cajas de tabaco de contrabando. El conductor no obedeció la orden de detenerse, acelerando y llevándose al agente, que ha sufrido heridas en piernas y brazos. El conflicto continúa provocando reacciones, el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha reconocido los “errores” cometidos por las autoridades gibraltareñas, aunque ha apuntado que el Gobierno español ha tenido una actitud “lamentable” ante el problema. El pasado 24 de julio la Guardia Civil confirmó que había arrojado “al mar entre 30 y 40 bloques de hormigón con pinchos de hierro” sin previo aviso, en la zona donde los barcos pesqueros españoles lanzan sus redes.





