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GIBRALTAR

Conflicto en la frontera española con Gibraltar

Por Alba P. HuertasTiempo de lectura3 min
España29-07-2013

El pasado viernes y tras la decisión del Gobierno gibraltareño de lanzar al mar 75 bloques de hormigón y ferralla para formar un arrecife, la Guardia Civil inició una huelga de celo en la que las colas en el paso fronterizo entre Gibraltar y La Línea de la Concepción en Cádiz se han alargado mucho más de lo habitual. Se han formado colas de hasta siete horas debido a los controles exhaustivos tanto de los conductores como de los coches por parte de los agentes aduaneros españoles. El Gobierno español considera que el lanzamiento al mar de los bloques de hormigón es un ataque al sector pesquero de la zona.

El enfrentamiento ha terminado obligando a miles de personas, sobretodo turistas y trabajadores, a esperar las interminables colas de siete y nueve horas tanto a la entrada como a la salida de Gibraltar. La Policía gibraltareña inició un dispositivo especial para desviar las colas de vehículos a una zona habilitada para la espera y distribuyó botellas de agua y alimentos. El Gobierno de Fabián Picardo aseguró que los retrasos en la frontera son “excesivos, deliberados y desproporcionados por parte de las autoridades españolas” y que “es vergonzoso que ciudadanos de la Unión Europea hayan tenido que esperar durante más de seis horas para cruzar la frontera hacia España”. Además señaló que “el Gobierno español ha provocado daños innecesarios a ancianos, niños y personas enfermas que, han tenido que soportar horas, a más de 30 grados de temperatura”. Y recordó que “los retrasos deliberados en la Verja fueron tramados bajo la dictadura fascista del General Franco en los años 1960 y por eso, es increíble que un Gobierno español en democracia, use una táctica idéntica y torpe, más de cuarenta años después”. La alcaldesa socialista de La Línea de la Concepción, Gemma Araújo, calificó la actuación en la frontera de “inhumana e impropia de un gobierno europeo”. Además la alcaldesa dijo “después de los distintos ofrecimientos de colaboración que por parte del Ayuntamiento le he hecho al Subdelegado del Gobierno Español para colaborar y dar alternativas al problema y el rechazo por parte de éste, solo nos queda ayudar a los que están sufriendo esas colas repartiendo agua y asistiendo con personal de protección civil las emergencias que pudieran existir poniendo a disposición nuestra ambulancia”. Añadió que “la actitud del gobierno de Rajoy es más propia de gobiernos dictatoriales que de demócratas”. Y finalizó con “lejos de perjudicar a quien se pretende, es decir a los gibraltareños, a quienes están perjudicando principalmente son, a los cientos de turistas españoles venidos de otras provincias que se encontraban en el Peñón y que, sin previsión ninguna, niños, mujeres, ancianos, se encuentran sometidos a más de cinco horas de espera en una cola”. La actuación de los agentes de la Guardia Civil y del Cuerpo Nacional de Policía generó momentos tensos como cuando un gibraltareño se saltó el control y trató de atropellar a dos agentes de policía que le dieron el alto. El presunto agresor fue trasladado a comisaría. El Gobierno británico ha trasladado una protesta formal al Gobierno español. El ministro de Asuntos Exteriores británico, William Hague, ha hablado personalmente con su homologo español, José Manuel García-Margallo para hablar del conflicto. En esa llamada el ministro británico ha pedido una rápida solución para los problemas de la frontera. Este incidente se suma a otros que se están viviendo desde hace meses por el conflicto de los pesqueros españoles que faenan en aguas del Peñón y que en algunas ocasiones han tenido que ser escoltados por la Guardia Civil. Los británicos consideran que las aguas del Peñón son suyas y España las reconoce como españolas ya que en el Tratado de Utrecht de 1713 sólo se admite la soberanía gibraltareña sobre las aguas del puerto y no sobre las tres millas náuticas como afirma Gibraltar.