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MARRUECOS

Calurosa despedida a Don Juan Carlos en Marruecos

Por Alba P. HuertasTiempo de lectura4 min
España18-07-2013

El Rey Don Juan Carlos se ha despedido en árabe diciendo “Shukran Yazilan, Ramadan Mubarak” que significa muchas gracias y feliz Ramadán. De esta manera ha concluido su discurso en la entrega de la llave de oro de Rabat de manos del alcalde de la ciudad, Fatalah Ualalu, un reconocimiento sin precedentes en el país que nunca se ha entregado a un jede de Estado extranjero. Además el Monarca no ha parado de elogiar al país que le ha brindado tanta hospitalidad y cariño durante sus cuatro días de viaje oficial. Después ha visitado un centro de reinserción junto al Rey Mohamed VI, quien lo ha acompañado hasta el aeropuerto.

Durante el discurso de entrega de la llave de oro, el Rey ha agradecido este generoso ofrecimiento, la llave de la ciudad amurallada que pasó a ser patrimonio de la UNESCO en 2012 y que para el Rey “mantiene tantos y tan antiguos vínculos con España”. Además de la entrega de la llave le regalaron una réplica de la puerta del mausoleo de Mohamed V donde el martes depositó una corona de laureles. Ante ambos obsequios dijo “es un gran honor recibir este símbolo de la capital del reino de Marruecos”. El Monarca español describió Rabat como una “dinámica y bellísima ciudad” y recordó que va a acoger la Segunda Cumbre Mundial de Líderes Locales y Regionales, con participación de ciudades españolas. Y añadió que “Rabat es también un icono evocador de un pasado común. La majestuosa torre Hassán, que domina la ciudad, se mira en su gemela sevillana, la Giralda, para recordarnos nuestra historia compartida”. La ceremonia se realizó en el salón de sesiones del ayuntamiento. A su llegada y después a su salida el pueblo marroquí le ovacionó. El viaje oficial por Marruecos termina por lo que el Rey afirmó a modo de despedida que “dejará una huella imborrable en mí por la hospitalidad y el cariño con los que me han recibido Su Majestad el Rey Mohamed VI y el querido pueblo marroquí”. Ha añadido que ha servido para confirmar el “deseo de seguir estrechando nuestros lazos políticos y económicos, sociales y culturales a partir de una confluencia de voluntades, para que la amistad entre nuestros pueblos sea cada vez más fecunda e intensa”. Y destacó que en este viaje le ha acompañado una “importante delegación ministerial, empresarial y académica, que es muestra de la prioridad que España reconoce a las relaciones con Marruecos. El alcalde de Rabat recordó las raíces andalusíes de la capital de Marruecos y su rango de Patrimonio Mundial de la Humanidad. Y destacó “el papel fundamental e histórico de Vuestra Majestad en la protección de la democracia, y vuestro afán personal por su consolidación”. La ciudad de Rabat se vistió de gala desde el pasado lunes para la llegada del Rey español. Las calles y rutas por las que debía pasar el Monarca se engalanaron con banderas tanto marroquíes como españolas. Tras el acto Don Juan Carlos acompañado del Monarca Mohamed VI, han inaugurado un centro de formación y reinserción de jóvenes, situado en la periferia del Rabat. Allí han sido recibidos entre gritos, aplausos y alabanzas por parte del pueblo. Esta visita fue una decisión tomada personalmente por el Rey marroquí. El último gran gesto del Monarca Mohamed VI ha sido acompañar al Rey español hasta el aeropuerto y despedirse con dos besos y un apretón de manos en la misma pista de aterrizaje donde le dio la bienvenida el pasado lunes. Hasta allí también se desplazó el primer ministro que se mostró encantado con la visita de Don Juan Carlos e incluso aseguró que tenía ganas de llamarle “primo”. El viaje El viaje de cuatro días comenzó el pasado lunes con la llegada del Rey al aeropuerto de Rabat donde le recibieron el monarca Mohamed VI, su heredero de diez años, Moulay Hassan, y su hermano, Mulay Rachid y el primer ministro y cinco ministros del país. De allí fueron al Palacio Real de Huéspedes donde el Monarca español ha pasado los cuatro días. La primera reunión fue en el Palacio Dar Essalam donde disfrutaron de una cena privada y con la familia real marroquí al completo. En su segunda jornada, el Rey homenajeo a Mohamed V y a su gran amigo Hassan II. Después acudió a un encuentro empresarial donde se habló de la relación económica entre ambos países. Más tarde inauguraron una exposición que conmemora los 25 años en los que ambos países colaboran arqueológicamente y el presidente de Patrimonio Nacional entregó un disco duro que contiene 327.661 fotogramas que son la copia digitalizada de los manuscritos árabes de la Biblioteca de El Escorial. Y por último el Monarca acudió a una cena en el Palacio Real con unos 600 invitados. En su tercera jornada el Rey se reunió con el primer ministro marroquí y con los presidentes de ambas cámaras. Más tarde asistió a una reunión bilateral junto a los rectores de las universidades de ambos países donde hablaron de la creación de un Erasmus entre España y Marruecos. Y terminó con la cena en la Embajada Española en Rabat. El viaje ha sido intenso a nivel económico y político pero también ha estado marcado por la simbología. En primer lugar el Rey Mohamed VI quiso que este viaje se realizase en la época del Ramadán algo que no es muy común y además ha entregado a Don Juan Carlos la llave de oro de Rabat algo que nunca se había hecho a un jefe de Estado extranjero.