CASO BRETÓN
La madre de los niños asegura que el veredicto le da "tranquilidad"
Por Adriana Robledo
4 min
España13-07-2013
Tres semanas de declaraciones, unos 100 testigos, un jurado popular y un veredicto: culpable. José Bretón fue declarado culpable de matar a sus dos hijos de seis y dos años, Ruth y José, con alevosía y agravante de parentesco además de la simulación de detención ilegal o secuestro de menores. El jurado hizo esperar su veredicto, después de estar casi tres días deliberando acerca del futuro de un padre que consiguió llevar la venganza de su ex mujer hasta límites insospechados. Ruth afirma que el veredicto le da "tranquilidad" y le deja cerrar "una puerta".
Los nueve representantes del jurado popular formado por siete mujeres y dos hombres escucharon atentamente lo que ocurría en los juzgados de Córdoba durante 15 días y contaron en todo momento con la oposición de la defensa de Bretón, el abogado José María Sánchez de Puerta. El magistrado comentó que no había nadie en Córdoba que no haya sabido sobre este caso y que todos se había hecho ya juicios previos. Durante la primera sesión del juicio, Sánchez de Puerta manifestó que las pruebas contra su defendido no eran contundentes por lo que no se le podía acusar de un delito sino de una falta grave por descuidar de sus hijos y pidió su absolución. Sin embargo la fiscalía considera que la principal prueba en la que se ha basado el juicio, los huesos encontrados en la finca familiar de Las Quemadillas son válidas y que no tenía "dudas" de que Bretón "es un asesino y mató a sus hijos”. Ante este veredicto, Ruth, la madre de los niños, asegura que tiene más "tranquilidad" y que por fin puede "cerrar una puerta" y pensar en comenzar una "segunda vida" sin tener a su lado a sus niños. José Bretón, que llegó a los juzgados procedente de la prisión donde ha permanecido casi dos años, se mantuvo, durante toda esta sesión, tranquilo, impasible, custodiado por un policía a cada lado y apenas habló dos veces con su defensor. La segunda sesión del juicio era la más esperaba: el padre de los niños y presunto, en aquellos momentos, asesino de sus hijos se enfrentaba a las preguntas. Durante las cuatro horas que duró su declaración se mostró frío. La fiscalía le preguntó varias veces si había matado a los niños y la respuesta de Bretón, siempre fue un sencillo “no”. En todo momento Bretón intentó desprestigiar a la madre de sus hijos y a ex mujer como madre y presentarse él como un padre ejemplar. El resto de su familia: sus padres y sus hermanos, se acogieron a su derecho de no declarar. Con un biombo que separaba a los que en algún momento había sido felices juntos Ruth Ortiz hacía su declaración que duró casi dos horas. Una persona maniática, controladora, compulsiva y poco cariñosa con sus hijos fue la definición que Ruth dio de su ex marido. En el momento de la declaración ha recordado expresiones típicas que Bretón decía como, según Ruth: “yo no me voy de este mundo sin matar a alguien” a lo que ella misma ha añadido: “en ese momento me lo tomaba yo a hablar por hablar pero ahora se que he estado viviendo con un asesino en potencia”. La madre de Ruth, que fue la encargada de darle los niños a Bretón, tuvo que declarar también en el juicio donde, entre lágrimas, ha reconocido que le escuchó decir al padre que sería la última vez que les vería. En las sucesivas jornadas pasaron por los juzgados de Córdoba testigos anónimos que vieron a Bretón muy tranquilo en el momento en el que desaparecieron los niños y algunos compañeros de la prisión destacaron sus manías sobre todo en la mesa donde usaba tapones para los oídos. Hasta tres empleados de una cooperativa de gasóleo declararon que el acusado había comprado varias garrafas de petróleo, hasta 270 litros según el fiscal. El turno de la policía científica llegaba el día 26 de junio. El policía aseguraba que Bretón estaba cuando la perito recogía de la hoguera los huesos que luego identificó erróneamente como de animales. La perito no fue en ningún momento presionada para que detuviese lo antes posible a Bretón, según han dicho uno de los policías. Un forense policial recuerda que los restos óseo no se manipularon en la hoguera por miedo a que se deteriorasen pero que el fuego que provocó quemó algunos naranjos cercanos. Durante esta sesión Sánchez de Puerta intentó demostrar que los huesos no estaban vigilados en todo momento, es decir, que se rompió la cadena de custodia. Aunque los agentes niegan que se rompiera. Finalmente después de que todos los testigos declarasen y de estar tres días analizando minuciosamente las 21 preguntas que el juez le ha dado al jurado para dictaminar el futuro de Bretón, el jurado popular declaró por unanimidad que Bretón era culpable.





