Tour de Francia
Bakelants se impone en Ajaccio
Por Javier Birlanga
2 min
Deportes30-06-2013
La segunda etapa de la centenaria edición del Tour de Francia ha acabado con sorpresa. Después de que en la anterior etapa sucedieran numerosos incidentes que pusieron el pelotón 'patas arriba', esta segunda jornada de la ronda gala entre Bastia y Ajaccio también deparó novedades. Era un día idóneo para las fugas, pero la intensidad del pelotón hizo que el grupo de los escapados fuera neutralizado a pocos kilómetros de meta. Ahí, entre la confusión del pelotón y de los fugados, surgió el ataque inesperado de Jan Bakelants (RadioShack Leopard) para impedir la llegada masiva y evitar la victoria de los sprinters.
La etapa se preveía algo intranquila para el pelotón, sobre todo porque había alguna que otra cota interesante (tres puertos de tercera y uno de segunda), por lo que desde el inicio empezaron a producirse ataques. En uno de ellos, antes de las dificultades montañosas, fraguó la fuga del día. Los aventureros de la jornada fueron el holandés Lars Boom (Belkin), el francés Biel Kadri (AG2R), el canadiense David Veilleux y el español Rubén Moreno (Euskaltel). Una aventura que el pelotón solo permitió hasta el inicio del Alto de Serra, segunda dificultad montañosa del día. Entre la segunda cota puntuable (Serra) y la tercera (Vizzanova) se sucedieron los ataques en el pelotón para intentar una segunda fuga. Pierre Rolland (Team Europcar) lo consiguió durante unos kilómetros pero el pelotón acabaría con todo movimiento a 44 de meta. Un pelotón del que se quedaron más hombres de los esperados, entre ellos el vencedor de la anterior etapa, el alemán Marcel Kittel (Shimano) y el inglés Mark Cavendish (Omega Pharma-Quick Step). El ciclista alemán perdió mucha comba, por lo que estaba claro que perdería el mayot amarillo al final del día. En grupo se llegó a la última cima (la cota de Salario) donde hubo varios movimientos, entre ellos el del máximo favorito, el británico Chris Froome (SKY), que trató de sorprender a sus rivales por la general. Ninguno cuajó y la carrera se decidió en los kilómetros finales, donde un grupo de hasta cinco corredores consiguieron algunos segundos de margen. No obstante, a falta de un kilómetro fueron 'cazados'. Era momento de que algún equipo se encargase de organizar el sprint, pero mientras unos y otros se miraban, apareció Jan Bakelants para, ante la sorpresa de todos, atacar y marcharse del grupo en solitario. La velocidad y la fuerza que le puso el belga fueron suficientes para que el resto no lograsen impedir su victoria, aunque entraron a tan solo un segundo de él. Además de la victoria de etapa, también logró enfundarse el amarillo y comenzará la contrarreloj por equipos del día siguiente vestido como líder del Tour de Francia.





