POBLACIÓN
España pierde población por primera vez desde el año 1971
Por Irene Flores Ruiz
2 min
Sociedad25-06-2013
La crisis económica ha pegado de lleno en la demografía de España. La población que reside en nuestro país se situó, a 1 de enero de este año, en 46.704.314 habitantes, lo que supone un descenso del 0,2 por ciento y un total de 113.902 personas menos en comparación con un año antes, según la estadística de Migraciones 2012 que ha difundido el Instituto Nacional de Estadística (INE). Es la primera caída que se produce desde el año 1971 en el que se comenzaron a registrar los datos correspondientes a esta estadística y se debe, principalmente, al aumento de la emigración durante el 2012.
El organismo estadístico ha señalado como causas de este fenómeno al saldo migratorio negativo de 162.390 habitantes, lo que significa que frente a un total de 314.358 entradas en España, se produjeron un total de 476.748 salidas hacia algún destino en el extranjero, y a un saldo vegetativo (nacimientos menos defunciones) positivo que sumó un total de 48.488 personas. Asimismo, se destaca que de los ciudadanos que abandonaron el país en 2012, un total de 59.724 eran españoles, lo que supone un aumento del 7,7 por ciento en comparación con el año 2011, y un total de 417.023 eran extranjeros, lo que supone un repunte del 17,9 por ciento. Además, se apunta que la salida de estos últimos ha propiciado que el colectivo se reduzca un 2,3 por ciento hasta los 5.118.112 residentes en el país. El perfil de emigrante español es el de un hombre con edades comprendidas entre los 25 y 44 años y el del extranjero corresponde a unas edades de entre 30 y 44 años. Entre los principales destinos de los emigrantes españoles se destacan Ecuador, Reino Unido, Francia y Alemania aunque en términos relativos, se señala el considerable aumento de españoles que se trasladaron para residir a Colombia y Ecuador y el descenso registrado de la emigración a China y Bulgaria. En el caso de los emigrantes extranjeros y por nacionalidades, las salidas predominantes corresponden a los rumanos (con un repunte del 47 por ciento frente al 2012), los alemanes (38,5 por ciento), los chinos (33,3 por ciento), los búlgaros (31,9 por ciento) y los marroquíes (23 por ciento). Por otro lado, la estadística señala que frente a la crisis económica, un total de 32.380 españoles regresaron al país, por lo que el saldo migratorio de los españoles fue de 27.344 personas. En cuanto a la inmigración extranjera, vuelven a destacar los rumanos con un total de 28.280 llegadas en el año 2012, los marroquíes (23.408) así como los británicos con un total de 16.509 llegadas. En cuanto a las comunidades autónomas se refiere, se pierde población en la mayoría de las mismas a excepción de los aumentos registrados en Canarias (1 por ciento), Baleares (0,9 por ciento) y Andalucía (0,2 por ciento) y las ciudades autónomas de Ceuta (0,8 por ciento) y Melilla (2,4 por ciento). Asimismo, Cataluña, la Comunidad de Madrid y la Comunidad Valenciana presentaron los saldos migratorios más negativos. Por último, también se destaca que la población que más se reduce es la joven mientras que la que más repunta es la de mayor edad. En concreto, el descenso poblacional se centra entre las edades de 15 y 39 años, esto es un total de 474.998 personas (un 3 por ciento menos) y entre los niños menores de 10 años, que se redujeron en 14.351 (un 0,3 por ciento), mientras que la población mayor de 64 años aumentó en 134.356 personas durante 2012, un 1,7 por ciento más. Así, la tasa de dependencia que mide el porcentaje de la población inactiva que dependerá de las personas que están en edad de trabajar se sitúa en el 51 por ciento, es decir, un 0,8 por ciento más que la registrada a inicios del año pasado.





