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BRASIL

El éxito internacional de un país, eclipsado por la rebeldía de su pueblo

Por Natalia Méndez AparicioTiempo de lectura3 min
Internacional20-06-2013

"Brasil tiene grandes éxitos a nivel internacional pero que para el propio pueblo brasileño no le trae ningún beneficio". El país sudamericano será el lugar de celebración de diferentes acontecimientos deportivos y culturales en los próximos años. Estos proyectos atraerían a numerosos turistas por lo que la economía del país se vería beneficiada. Sin embargo, los ciudadanos han salido a las calles para protestar contra el estado actual de Brasil.

Las manifestaciones ya se daban desde hacía tiempo, pero la chispa que las avivó fue la subida del precio del billete de autobús en Sao Paulo. Su coste anterior era de tres reales que se incrementó hasta los 3,20. Tras las diversas protestas que se han sucedido, los alcaldes de Sao Paulo y Río de Janeiro han cedido ante la presión del pueblo y han anunciado que las tarifas volverán a sus valores iniciales. Otro de los motivos que ha llevado a los brasileños a las calles ha sido el coste del Mundial de 2014. Respecto a este evento se manifestarán el jueves para reclamar una mayor inversión en educación, salud y vivienda. Según datos aportados por el gobierno de Brasil, el evento deportivo tendrá un coste de unos 15.000 millones de dólares. El secretario ejecutivo del ministerio de Deportes del país aseguró que habrá un beneficio por las infraestructuras y el turismo y que probablemente se vea reflejado incluso antes del comienzo del Mundial en verano del año que viene. Aún así, la población sigue manifestándose. Por ello, la Fifa está presionando al gobierno para que todo se solucione y se pueda celebrar el Mundial el próximo año. Pero el motivo principal de estas manifestaciones es el choque entre la mejora exponencial de la calidad de vida en los últimos años y la crisis económica actual. El gobierno anunció en mayo que, ante la crisis mundial, se llevarían a cabo una serie de recortes, en total unos 14 millones de dólares. Pero, declaró que se mantendría la misma cifra de las inversiones en los diferentes acontecimientos que se darán en el país. Los ministerios que se verán más afectados serán Defensa, Agricultura y Deportes, aunque este último verá una mejora con los distintos eventos deportivos de carácter internacional. El gobierno justificó estos recortes advirtiendo de que las medidas de estímulo tomadas anteriormente provocaron una reducción de 34 millones de dólares en la recaudación tributaria. Además, señaló que que no podrá conseguir un superávit primario del 3,1% para el 2013, alcanzando un excedente del 2,3%. Estos datos rompen con las expectativas de los brasileños, quienes en la última década habían vivido un crecimiento económico grande. En los últimos años, alrededor de 40 millones de ciudadanos salieron de la pobreza y otras muchos ascendieron a la clase media que les garantizaba una vida bastante acomodada a la que tenían antes. Un crecimiento que ha sorprendido bastante al resto del mundo, pero que ahora se ve mermado por la crisis mundial, según señala constantemente el gobierno. Las pequeñas empresas en Brasil han disminuido de un 26,29% a un 23,05%. Aunque hasta ahora el gobierno no lo veía como una amenaza, ya que según declaró el ministro Marcelo Neri "los que caen realmente son los negocios de subsistencia, mientras que crecen el empleo formal y los negocios con potencial para la acumulación y crecimiento". Brasil es una de las democracias emergentes más importantes de hoy en día. La clase baja que ha ascendido al siguiente peldaño tiene a su disposición diferentes medios para ser consciente de que ese crecimiento no está obteniendo sus frutos actualmente. El pasado año, Brasil llegó a un 0,9% de crecimiento, junto con una elevada inflación. Por tanto, la nueva clase media en un estado democrático está haciendo uso de su derecho a manifestarse, como ha indicado la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, tras las diversas protestas. A esta clase se la denomina la clase "C", que vendría a ser de una categoría media baja. A este grupo pertenecen principalmente jóvenes que provienen de zonas rurales, pero que en la última década se trasladaron a las ciudades para tener un empleo estable. Esta clase "C" advierte de que no desea que su situación retorne a lo que era antes.