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BRASIL ECONOMÍA

La década de expansión brasileña de la mano de Lula y Rousseff

Por Adriana RobledoTiempo de lectura2 min
Internacional20-06-2013

Brasil prepara varios acontecimientos que cambian la historia del país. La JMJ durante este verano y la Copa Confederaciones que organizan con gran ahínco. Para 20014 la ciudad de América del Sur, albergará el Mundial del Futbol siendo así el primer país de América del Sur que encargado de hacerse cargo. Este crecimiento del país se debió a la etapa política de Lula da Silva, jefe del Estado en 2003.

Lula da Silva comenzó su carrera política formando parte como máximo dirigente del sindicato de metalúrgia, sector en el que él trabajaba. En 1989, 1994 y 1998 fue candidato a la presidencia de Brasil pero no consiguió ganar los comicios hasta el 2003. El gobierno de Lula fue considerado por la presa internacional como un nuevo horizonte para una posible ‘nueva izquierda’. El ex presidente portugués Mario Soares se refirió a él como el representante del ‘fin del cinismo en la política’. Su mandato se caracterizó por hacer importantes reformas y cambios radicales que cambiaron la evolución social y económica del país, intentando llevar a la república a ser una potencia mundial. Su gobierno consiguió que la inflación se mantuviese con bajos niveles, al igual que la tasa de desempleo y altas tasas del PIB. En política internacional, Lula intentó buscar el liderazgo entre los países en desarrollo más importantes y hacer frente a los más ricos. También se ha caracterizado por intentar derribar las barreras de precios que mantienen los países de Europa y América del Norte. Además intentó crear nuevas relaciones con los países del mundo árabe y África. El gobierno disminuir las desigualdades que en 2007 y lo consiguió en torno a un 11 por ciento con respecto a 2006. Su principal programa social, Beca Familia, tenía como objetivo atender, en 2007, a 13 200 000 familias, es considerado el mayor programa de transferencia de renta del mundo, contando con recursos de unos 10,5 billones de dólares. Tras la muerte de Lula debido a un cáncer, la encargada de continuar el legado que este dejó fue Dilma Rousseff, que llegó al poder el 1 de enero de 2011 conviertiéndose en la primera mujer que ostenta el cargo de máximo dirigente de Brasil. Su plan de gobierno sigue los mismos pasos que su antecesor en áreas sociales, económicas e internacional, focalizando su acción en el objetivo de terminar con pobreza extrema que invade el país. Ante la llamada "Guerra de Divisas" impulsada por la Unión Europea y Estados Unidos como mecanismo para trasladar la crisis desatada en 2008, impulsó una política de "blindaje" y autonomía, que contó con el apoyo del Mercosur y de los cinco países del Grupo BRICS, integrado por Brasil, Rusia, India China y Amércia del Sur. Frente a las denuncias y juicios por corrupción durante su gobierno, respondió destituyendo a ministros y funcionarios en calidad de otros. Tiene a su cargo la organización de la Copa Mundial de Fútbol de 2014, a realizarse durante su mandato y de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro en 2016.