IRÁN
A la espera de posibles cambios en Irán con su nuevo presidente
Por Irene Flores Ruiz
4 min
Internacional17-06-2013
Tras los resultados de los comicios que dieron la victoria al clérigo reformista moderado Hassan Rohani el pasado sábado, millones de iraníes esperan si su victoria permitirá mejorar la economía del país o si se producirá una apertura de la política internacional. Habiendo superado el 50 por ciento de los votos emitidos en la primera vuelta, Rohani se ha convertido, de manera automática, en el presidente electo de la República Islámica de Irán.
En concreto, Hassan Rohani ha obtenido un total de 18.613.329 millones de votos que corresponden al 52,49 por ciento de los 36.704.156 votos totales, lo que supone una participación del 72,7 por ciento de la población, según ha informado el ministro del Interior iraní, Mostafa Mohammad Najjar. En estos comicios, ha logrado superar a cuatro candidatos ultraconservadores “principalistas” islámicos que eran considerados como favoritos del régimen entre los que se encuentran el alcalde de Teherán, Mohammad Baqer Qalibaf (6.077.292 votos), el principal representante de Irán en las negociaciones nucleares, Said Jalili, (4.168.946 votos), el actual mediador entre el Parlamento y el Consejo de los Guardianes de la Revolución, Mohsen Rezaei, (3.884.412 votos) y el exministro de Asuntos Exteriores Alí Akbar Velayati, (2.268.753 votos). Ha superado al, también, reformista, Mohammad Gharazi, que quedó en último lugar con 446.015 votos. Su éxito en las elecciones se debe, principalmente, al haber sido el candidato de consenso de los reformistas que le apoyaron como Akbar Hashemi Rafsanyani y Mohamed Jatami y al haber conseguido movilizar al electorado ajeno al régimen que fue reacio a votar después de las elecciones de 2009 cuando se reprimieron las protestas y las denuncias de fraude. Con estos resultados, el líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, que sustenta siempre la última palabra, podría verse presionado para la introducción de ciertos cambios en el régimen. En concreto, con la sustitución del anterior presidente, Mahmud Ahmadineyad, se esperan cambios en los derechos civiles de la mujer y su situación en el país, en las relaciones exteriores, en la economía, en los Derechos Humanos, Civiles y políticos de la población en general o en la cuestión nuclear. Una de las principales promesas electorales de Hassan Rohani fue intentar suavizar las sanciones internacionales que pesan sobre Irán que han conducido a una profunda crisis que se cierne sobre el país. En concreto, Rohani, que se encargará de dirigir a política económica del país, tendrá que hacer frente a un país con una economía en ruinas que cuenta con un desempleo del 14 por ciento y con una moneda que se ha despreciado en los últimos años así como una inflación rampante. Pero a pesar de estas promesas, muchos expertos subrayan que los clérigos dirigentes o la Guardia Revolucionaria que controlan el país, seguirán limitando cualquier anhelo reformista. No obstante, en su discurso posterior a la victoria en los comicios, un cambio de tono se ha evidenciado ya que se ha dejado de lado el tono de resistencia y confrontación que ha sido característico en estos últimos años y se ha dado paso a un discurso en el que se ha pedido empatía, unidad y solidaridad. Además, no sólo en el régimen se ha saludado la elección del nuevo presidente como ha mostrado el líder, Ali Jamenei, que ha indicado que la cooperación y la amistad deben dejar sustituir a la rivalidad de los comicios sino que la comunidad internacional ha considerado positiva este nuevo cambio. En concreto, el jefe de gabinete del presidente de Estados Unidos, Denis McDonough, ha señalado que la elección constituye una señal potencialmente esperanzadora y que si cumple con la obligación de decir la verdad sobre el programa nuclear, podrá encontrar un socio. Asimismo, el gobierno español indicó que su victoria supondrá un punto de inflexión en cuanto a las negociaciones respecto al programa nuclear. Por su parte, el presidente israelí, Benjamin Netanyahu, ha indicado que la comunidad internacional debe proseguir con la actual política de presión sobre el régimen iraní y ha señalado que, a pesar de la elección de Rohani, quien dirige el rumbo del país es el líder supremo. "El ayatolá Alí Jamenei es quien determina la política nuclear de Irán, y hay que recordarlo siempre", ha indicado. Hassan Rohani nació el 13 de noviembre de 1948 en la ciudad de Sorkhey, provincia de Semnan y es doctor en Derecho por la Universidad de Glasgow. Su incursión en la política comenzó en 1980 como diputado. Fue vicepresidente del Parlamento y en 1989, con la llegada a la presidencia de Rafsanyani, fue secretario general del Consejo Supremo de Seguridad Nacional (CSN) hasta el año 2005. Es el actual director del Centro de Estudios Estratégicos del Consejo del Discernimiento del Sistema y fue legislador durante cinco periodos consecutivos hasta el año 2000, dónde desempeñó cargos como jefe de la Comisión de Defensa y Política Exterior. Fue nombrado representante de Ali Jamenei en el CSN.





