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SIRIA

El régimen sirio y Hezbolá toman la ciudad de Qusair

Por Irene Flores RuizTiempo de lectura3 min
Internacional05-06-2013

Tres semanas después de intensos combates que han causado cientos de muertes tanto de civiles como militares, el Ejército sirio ayudado por el partido-milicia chií libanés Hezbolá han recuperado el control de casi toda la localidad fronteriza de Qusair, según han confirmado sendos comunicados de las fuerzas del Ejército y de los rebeldes. De llegar a producirse el control total de esta localidad, el régimen de Bashar al Assad se aseguraría un corredor importante entre Damasco y otras localidades costeras mayoritariamente alauíes, una secta surgida del chiísmo y afín al presidente sirio.

El pasado 19 de mayo, el régimen de Al Assad lanzó una ofensiva con el fin de recuperar esta localidad que permanecía bajo el control de los rebeldes desde hace un año. Para las fuerzas gubernamentales, obtener el control total de esta localidad sería importante para tener un paso abierto entre el valle de Bekaa y el Mediterráneo, por si se diese la posibilidad de que Damasco cayera. El general de la brigada Yahya Suleiman ha afirmado que quien controle esta localidad situada en la provincia de Homs controlará el centro del país y toda Siria. "Este es un claro mensaje a todos aquellos que repaldan la agresión contra Siria (...) de que continuaremos nuestra serie de victorias hasta que recuperemos el control de cada pulgada del territorio sirio", ha afirmado en un comunicado el Ejército sirio. Por su parte, las fuerzas rebeldes han ido abandonando la ciudad. “A la vista del fuerte arsenal, de la falta de suministros y de la descarada intervención de Hezbolá, decenas de combatientes han protegido la retaguardia y han asegurado la retirada de sus compañeros junto a los civiles”, han comunicado los rebeldes a la agencia de noticias Reuters. Los militares continúan rastreando los barrios del norte dónde aún se encuentran bastiones rebeldes, según han asegurado fuentes de Seguridad próximas al régimen. Asimismo, se ha asegurado que se ha abierto otro camino hacia la aldea de Debaa y la localidad del Líbano, Arsal, que permitiría la salida de los insurgentes de la ciudad. También, la pérdida de Qusair es un golpe para las fuerzas rebeldes debido a que este enclave estratégico que está situado en el oeste del país y cerca de la frontera con El Líbano, conectaría la provincia de Homs y el norte del Líbano, a través del cual el régimen se asegura una entrada de armamento y milicianos de Hezbolá. La agencia para los Refugiados de Naciones Unidas (ACNUR) ha calificado a la ciudad de Qusair como fantasma debido a que la población civil se encuentra escondida o huyendo en dirección al Líbano y en la que las condiciones de vida son muy difíciles debido a los continuos combates en la zona. La portavoz de ACNUR, Melissa Fleming, ha destacado que existe un total de entre los 700 y 1.500 civiles que, aún, continúan atrapados en la ciudad y que se debaten entre quedarse y arriesgarse a fallecer o quedarse en la localidad con la incertidumbre de poder morir y que no existe ninguna ruta segura para los desplazados del conflicto. ACNUR no ha podido verificar sobre el terreno ya que el régimen sirio impide la entrada a las agencias humanitarias. Por su parte la Coalición Nacional para las Fuerzas de la Oposición y de la Revolución Sirias (CNFORS) ha acusado a Estados Unidos de haber contribuido al deterioro de la situación en Siria por limitar su papel a ser observador del conflicto y por apoyar la negativa de la comunidad internacional de asumir la responsabilidad por los actos del régimen opresor. “Toda situación política que fracase a la hora de detener los ataques contra los civiles en Siria no solo permitirá a Al Assad seguir matando, sino que minará los compromisos de la comunidad internacional". "Estas direcciones llevan a posibilidades que no van en favor de los intereses de nadie", ha recalcado. Sin embargo, el pasado lunes, el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, anunció que la postura mantenida por Washington quiere impedir un posible colapso del país y que los enfrentamientos puedan provocar la destrucción completa de las instituciones del Estado.