ESTADOS UNIDOS
Obama y Cameron acercan posturas
Por Irene Flores Ruiz
3 min
Internacional14-05-2013
El pasado lunes, se produjo la reunión bilateral entre el primer ministro británico, David Cameron y el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en la Casa Blanca. Aunque con muchos asuntos sobre la mesa, la visita express de Cameron en Washington ha servido para hablar acerca de la situación internacional y, en concreto, del conflicto sirio así como de los preparativos para la futura cumbre del G-8 y de la economía.
En la rueda de prensa posterior al encuentro privado, Barack Obama anunció que la próxima conferencia sobre Siria impulsaba por Moscú y Washington tendrá lugar en Ginebra en las próximas semanas. “Reuniremos a miembros del régimen y la oposición, en Ginebra, en las próximas semanas para llegar a un acuerdo sobre un cuerpo de Gobierno transicional que pueda tomar el poder después de Bashar Al Asad", ha señalado el presidente estadounidense. Respecto a la posición que se va a mantener sobre el territorio sirio, los dos mandatarios se mostraron se acuerdo sobre la necesidad de seguir aumentando la presión sobre el régimen de Damasco y de hallar una fecha para la salida de Al Assad del poder. El primer ministro británico señaló que es necesario detener la masacre que se está produciendo en dicho territorio y ha anunciado que el Gobierno británico doblará su apoyo a las fuerzas de la oposición siria durante el año venidero. En la misma línea, Obama manifestó el apoyo estadounidense a la oposición siria mediante el uso de armas no letales. “Seguiremos nuestros esfuerzos para aumentar la presión contra el régimen de Al Assad, brindando ayuda humanitaria reforzando la oposición moderada y preparándonos para una Siria democrática sin Bashar al Assad”, manifestó Obama durante la conferencia de prensa conjunta. Además, respecto a la investigación en curso sobre el uso de armas químicas por parte de Siria, Obama ha manifestado que su gobierno continuará trabajando para establecer los hechos entorno a estos asuntos y serán estos mismos los que dirijan las próximas acciones de Estados Unidos. El debate acerca de la línea roja marcado por Obama aún no se ha resuelto. Ambos mandatarios mantienen posturas similares ya que opinan que existen pruebas del uso de armas químicas por parte del régimen de Damasco pero aún ni la Unión Europea ni Estados Unidos se muestran favorables a intervenir militarmente y a armar a los rebeldes. Un último punto respecto al tema sirio ha sido la postura de Rusia sobre el conflicto. El presidente de Estados Unidos ha señalado que Moscú tiene gran interés así como la obligación de ayudar en el proceso de la transición política siria y que constituye un reto llevar a cabo este asunto debido a que existen otros actores inmersos en el conflicto como son Hizbulá y Al Qaeda. Por su parte, Cameron ha saludado la colaboración de Rusia para iniciar este nuevo proyecto diplomático. "Creo que hay, ahora, terreno común entre Estados Unidos, el Reino Unido, Rusia y muchos otros", ha señalado Cameron. El tema económico también fue abordado. En concreto, ambos se mostraron esperanzadores sobre la posibilidad de lanzar las negociaciones para un acuerdo de libre comercio entre Estados Unidos y la Unión Europea antes de que se produzca la siguiente reunión del G-8 en Irlanda del Norte, el 17 y 18 de junio. Este acuerdo comercial ya fue anunciado en febrero pasado y es destacable ya que, de llegar a producirse, sería el mayor pacto comercial bilateral jamás alcanzado. “Hará falta ambición y voluntad política para llegar a los enormes beneficios que puede conllevar este acuerdo. Y eso significa poner todo sobre la mesa, incluso los asuntos más difíciles, y sin excepciones”, manifestó Cameron respecto al pacto. Además, aseguró que contaría con el respaldo de Obama para frenar la evasión de impuestos y los paraísos fiscales. Por su parte, Obama señaló que existe una oportunidad real de recortar las tasas aduaneras, crear empleos, abrir los mercados e intentar que las dos economías sean lo más competitivas posible. El tema de la posibilidad de abandono de Reino Unido de la Unión Europea, también, fue tratado. En concreto, Obama instó al primer ministro británico a esperar a que las reformas emprendidas por el conjunto de la Unión diesen sus frutos antes de decidirse por la vía del abandono. "La participación del Reino Unido en la UE es una expresión de su influencia y de su papel en el mundo. Pero, no obstante, son los ciudadanos británicos los que deben decidir por sí mismos lo que quieren", manifestó Obama.





