EUROZONA
La UE se plantea eliminar las monedas de 1 y 2 céntimos
Por Vera Cid
2 min
Economía14-05-2012
La Comisión Europea ha puesto otra vez encima de la mesa el debate sobre si se deben retirar las monedas de 1 y 2 céntimos de euro. Lo ha hecho al responder a una solicitud del Parlamento Europeo y de los Estados miembros para investigar el uso que se hacía de estas monedas frente a los criterios de costes. Estas monedas generan unas pérdidas de unos 1.400 millones de euros desde 2002 por este motivo.
Bruselas sugiere cuatro posibles escenarios: mantener las cosas como están; elaborar las monedas con otros materiales más baratos o aumentar la eficiencia de su producción; retirarlas de la circulación de forma rápida; y mantenerlas solo para pagar cantidades redondas. El primero de ellos establece que se mantenga su emisión en las mismas condiciones que ahora. El segundo propone que esas monedas sigan en circulación, pero disminuyendo los costes de producirlas, ya sea cambiando el material del que están fabricadas, incrementando la eficiencia en el proceso de su producción, o combinando ambas medidas. "Esto trataría el problema que afrontan la mayoría de los países de la zona euro, que asumen pérdidas causadas por unos costes de producción que exceden de lejos el valor real de las monedas", ha indicado la CE. La Comisión sugiere la retirada rápida de estas piezas como tercera opción, con la paralización de la fabricación de las mismas y poniendo en marcha su retirada a través de los bancos y los minoristas en un plazo predeterminado. A la vez, entrarían en vigor "normas de obligado cumplimiento para el redondeo desde el primer día en que comenzase el periodo de retirada, tras el que las monedas dejarían de ser monedas de curso legal. Finalmente, la Comisión plantea una cuarta vía que tendría el efecto de una retirada, pero "de otra manera", al apostar por que éstas fueran desapareciendo de la circulación de manera gradual "debido a su alta tasa de pérdida y su falta de atractivo como un modo conveniente de pago". "La CE ha consultado a asociaciones empresariales y de consumidores, tesorerías, casas de moneda y bancos centrales sobre los pros y contras de continuar la emisión de monedas de uno y dos céntimos", ha asegurado Olli Rehn, vicepresidente de la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios y el Euro en un comunicado. Desde la introducción del euro, en 2002, una de cada dos monedas acuñadas ha sido de uno o dos céntimos: un total de 46.000 millones de unidades. O, dicho de otra manera: 137 monedas para cada uno de los europeos. Pero a pesar de ello, la actitud del público en general es bastante irregular: mientras que hay personas que prefieren que se mantengan, porque temen que suban los precios con el redondeo, otras ven estas monedas como objetos sin valor.





