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Inmigración

El 50% de los hijos de inmigrantes se siente español

Por Diego RuizTiempo de lectura3 min
Sociedad13-05-2012

Según la Investigación longitudinal sobre la Segunda Generación en España, elaborada por el Instituto Universitario Ortega y Gasset asegura que el 50 por ciento de los hijos, de inmigrantes que llegaron a España en la década de los 90, se sientes españoles.

Los datos del informen certifican que este porcentaje, es muy superior entre los que han nacido en el país, que representa el 80 por ciento; frente a los que han llegado a edades tempranas. Según el documento, tan solo el 30 por ciento asegura sentirse español. Uno de los autores del informe, Alejandro Portes, asegura que estos resultados “indican un avance lento pero positivo en términos de integración”. Este lento proceso de integración, se debe también, según los investigadores, Portes y Rosa Aparicio, a que no ha habido un rechazo por parte de los ciudadanos españoles. En concreto, menos de un 10 por ciento de los hijos de inmigrantes, dice haberse sentido discriminado. En el informe anterior, del 2008, los inmigrantes latinoamericanos eran los que tenían una mayor identificación con España. Pero el informe actual, que hace referencia al 2012, asegura que son los filipinos y los búlgaros, los que declararon sentirse españoles en mayor proporción, mientras que chinos y bolivianos están más desarraigados. Esto se debe según Aparicio a su “relación más estrecha son su propio colectivo”. Por otro lado, los inmigrantes de segunda generación, los que son hijos de extranjeros nacidos en España o traídos con pocos años, tienen las mismas aspiraciones que los jóvenes españoles, respecto a los estudios y al empleo. Un 70 por ciento de los jóvenes inmigrantes encuestados, asegura que quiere cursar estudios universitarios y de posgrado. Sobre todo las chicas, que representan un 77 por ciento. A pesar de estas aspiraciones, sus expectativas son escasas y más inferiores, a causa del poco sueldo de sus padres. Tan solo el 57 por ciento de ellos, espera acceder a la universidad. En cuanto a la permanencia en el sistema escolar, los hijos de inmigrantes nacidos en España, argentinos, chilenos y filipinos son los que permanecen en mayor proporción. Por el contrario, los chinos y los dominicanos son los que más abandonan sus estudios. Según Portes, los hijos de chinos son un “perfil interesante”. “Los hijos de chinos son de los que más dejan los estudios porque pronto se incorporan a las empresas familiares. Sin embargo, los que se quedan en la escuela son los que más avanzan y mejores notas tienen”, apuntó Portes. La crisis y el desempleo también han hecho mella en los inmigrantes de segunda generación. Según esta investigación, se asemeja al porcentaje de los jóvenes españoles, que buscan trabajo. A pesar del penoso panorama laboral, los autores afirman que “la mayoría de las familias que forman parte de la muestra han optado por permanecer en el país”. Entre la muestra de 2008 y la del 2012, solo un 1,76 por ciento fue localizado fuera de España. De este porcentaje pequeño y según el informe, la mayoría habían dejado el país “para obtener acceso a educación universitaria en sus países de origen, o terceros, y no por necesidad económica”. “Tratan de aguantas la crisis en vez de huir, como a veces se cree”, declaró Portes. Asimismo, los autores han querido manifestar que el objetivo de este estudio es visibilizar, cómo es el proceso de integración de los hijos de extranjeros, sobre todo latinoamericanos, que llegaron a gran escala hace ya veinte años. Aun así, España “ya no es un país de inmigrantes”, subrayó Portes. Las pautas que ahora se observan en nuestra sociedad, irán cambiado y serán distintas en el futuro, ya que se reducirán las cantidades de población inmigrada, junto con su descendencia.