PORTUGAL
Passos Coelho aprueba nuevas medidas de austeridad

El primer ministro de Portugal, Pedro Passos Coelho, al anunciar el nuevo plan de recortes (©foto: Gobierno de Lisboa)
Por Selene Pisabarro
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Internacional04-05-2013
El primer ministro de Portugal, Pedro Passos Coelho, ha anunciado las nuevas medidas de austeridad aprobadas en el Consejo de Ministros para cumplir con las condiciones que impone Bruselas. El fin de este ajuste es realizar un recorte de 4.800 euros durante los próximos tres años. Durante los dos años que lleva en el poder, el primer ministro ha conseguido reducir el gasto estatal en alrededor de 13.000 millones de euros pero todavía el déficit es elevado (del 6’6 por ciento) y existe un endeudamiento público muy alto.
El Ejecutivo portugués ha descartado la idea de subir más los impuestos porque si no perjudicaría la recuperación económica, por lo que ha optado por disminuir el gasto público. En el terreno de la Administración, se disminuirán las estructuras y los gastos corrientes, se crearán nuevos sistemas de cualificación, contratación y suplementos salariales. Los funcionarios verán cómo su jornada laboral pasará de 35 a 40 horas semanales -como en la empresa privada-, lo que permitirá que se ahorren 70 millones de euros. Además, tendrán menos vacaciones y se reducirán a 30.000 trabajadores –actualmente son medio millón de funcionarios-. La jubilación se retrasa hasta los 66 años -ahora está en los 65 años- y los pensionistas cobrarán menos. También las Fuerzas Armadas y los Cuerpos de Seguridad se ven afectados ya que no se permitirá el retiro antes de los 58 años. Los gastos ministeriales también se recortarán en 700 millones de euros. La oposición ha expresado inmediatamente su rechazo hacia estas medidas. El Partido Socialista, que es ahora el favorito, ha reclamado una renegociación de los compromisos financieros del país para alcanzar el crecimiento económico y el empleo. En su intervención, Passos Coelho aclaró que el Gobierno está dispuesto a dialogar con ellos, con los empresarios y con los sindicatos. Asimismo, subrayó la importancia de lograr los objetivos ya que si no, el país luso incurriría en la posibilidad de abandonar el euro o de pedir un segundo rescate financiero como ya sucedió hace dos años. Se debe tener en cuenta que el ministro de Finanzas, Vítor Gaspar, anunció el pasado martes que, para conseguir en 2017 cumplir con el déficit del 0’5 por ciento del PIB, es preciso adoptar nuevas medidas. Servirán para ahorrar 2.800 millones de euros para el próximo año, 700 millones en el 2015 y 1.200 millones en 2016. En definitiva, el Gobierno luso pretende reducir el presupuesto en 6.000 millones de euros hasta finales de 2016, lo que supone un 3’6 por ciento del PIB. Portugal no es el único país que está sufriendo las graves consecuencias de la crisis ya que a Grecia, Irlanda y España les sucede lo mismo. El problema en el que deriva esta situación es que no crean la suficiente riqueza para eliminar las deudas públicas y privadas que han contraído. El Gobierno español también ha tenido que atenerse a las exigencias del Eurogrupo, en especial de Alemania, y recortar del gasto público y de las administraciones así como aumentar los impuestos. Si los países que se encuentran con la soga al cuello cumplen con los objetivos impuestos por la troika (formada por la Unión Europea, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo), podrán recibir las ayudas comunitarias para pagar los créditos pendientes.





