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BANCA

Alfredo Sáenz dimite como consejero delegado del Santander

Por Ana Pascual AsesTiempo de lectura3 min
Economía29-04-2013

Según ha anunciado el Banco Santander a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Alfredo Sáenz ha presentado “la renuncia voluntaria a sus cargos de vicepresidente y consejero delegado”. Aunque la reforma legal beneficiaba al banquero, el Ministerio de Economía no veía adecuado la continuidad de Sáenz como consejero delegado del primer banco de la zona euro. La dimisión ha tenido lugar en un momento en el que el Banco de España estaba revisando la honorabilidad del banquero tras la anulación parcial del indulto concedido por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. En la nota remitida por el Santander a la CNMV se ha indicado que el sustituto será Javier Marín.

Sáenz, nacido en Vizcaya en 1942, pasó a formar parte del Santander en 1994 tras la adquisición de Banesto, entidad de la que fue presidente hasta el año 2002. Ese mismo año tomó el cargo de vicepresidente y consejero delegado del Banco Santander, periodo en el cual el grupo ha cuadruplicado su tamaño, pasando de unos activos de 358.138 millones a 1,25 billones de euros, según han indicado los datos de 2012. Santander se ha consolidado como el primer banco de la zona euro por capitalización bursátil, por todo ello, el consejo de administración del banco ha expresado su agradecimiento a “la extraordinaria labor” realizada por Sáenz. En febrero de 2011, Sáenz fue condenado por un delito de acusación falsa por haber autorizado en 1994 la interposición de una querella criminal por estafa contra unos empresarios catalanes que fueron a prisión. La Audiencia Provincial de Barcelona le condenó a seis meses de prisión, pero Sáenz recurrió ante el Tribunal Supremo consiguiendo rebajar la pena a tres meses de cárcel e inhabilitación para ejercer funciones en la banca. Pero en el último Consejo de Ministros del Gobierno de Zapatero, en noviembre de 2011, se indultó al vicepresidente del Santander por la acusación falsa, sin embargo, el Tribunal Supremo anuló la medida considerándola de “extralimitación” por parte del Ejecutivo de entonces, al pretender extender los efectos al ámbito administrativo. En el caso de Sáenz, las normas administrativas impiden el ejercicio del oficio bancario a quienes tengan antecedentes penales por delito doloso al considerar que carecen de la honorabilidad exigible. Pero el Gobierno de Mariano Rajoy aprobó medidas en su última reforma que modificaron los requisitos de honorabilidad exigidos a los banqueros y que benefició a Sáenz, la decisión de que los condenados permanecieran en su cargo quedó en manos del Banco de España. El procedimiento que el Banco de España tenía abierto para determinar la honorabilidad de Sáenz y su idoneidad para seguir desempeñando su cargo de consejero delegado sigue en marcha todavía, ya que el Banco de España no ha recibido comunicación formal sobre el asunto, pero lo más probable es que el expediente termine cerrándose. La renuncia del banquero le ha supuesto recibir una pensión de 88 millones de euros por parte del Santander, ya que el banco tenía reconocido ese derecho a Sáenz, además de un seguro de vida a favor del consejero delegado por 11,1 millones. Por otro lado, el hueco que ha dejado será cubierto por Javier Marín, que se incorporó al grupo en 1991, y era hasta ahora el director general del banco y responsable de la División Global de Seguro, Gestión de Activos y Banca Privada. Entre 2001 y 2007 fue consejero delegado de BANIF. Santander ha realizado varios cambios demás del de consejero delegado, el banco ha nombrado vicepresidente segundo del consejo a Matías Rodríguez Inciarte, que era el presidente de la comisión delegado de riesgos del banco. Juan Miguel Villar Mir entra como consejero independiente, Guillermo de la Dehesa como presidente de la comisión de auditoría y cumplimiento y vicepresidente tercero del consejo de administración, y por último, Isabel Tocino Biscarolasaga formará parte de la comisión ejecutiva. Por otro lado, el Banco de España ha considerado “positiva” la renuncia de Sáenz porque, a juicio de la entidad, contribuirá a “fortalecer la solidez del sistema financiero español”. Santander se encuentra ahora en un proceso de absorción de Banesto y con una proyección en el exterior, en especial en Reino Unido, donde la filial es muy potente.