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TERRORISMO

El presunto etarra Lander Fernández vuelve a España

Por Aída Menéndez CuestaTiempo de lectura2 min
España17-04-2013

Tras la sentencia del Supremo italiano, Lander Fernández Arrinda, de 33 años, regresa a España para que sea juzgado con las leyes nacionales. Acusado de delitos de terrorismo y estragos, el presunto etarra ha permanecido desde el año 2012 en Roma bajo arresto domiciliario. Además, según ha informado el Supremo, las costas legales de todo el proceso correrán por cuenta de Lander Fernández.

"Es la primera vez que Italia concede un decreto de extradición porque el delito es también anterior a la entrada en vigor de la euro-orden", explicaron las autoridades. Estas declaraciones fueron manifestadas tras el acuerdo que llevó a cabo el Consejo de Ministros con la justicia italiana, en el que se pedía su extradición a España. El presunto etarra detenido en Garbatella, barrio romano en el que vivía, fue arrestado tras ser anunciada una Orden Europea de Detención y Entrega por parte de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional española. Lander Fernández estaba acusado de haber sido parte implicada en ataques de violencia, así como del incendio de un autobús urbano en Bilbao, concretamente en 2012, ataques que por suerte no causaron víctimas. Tras ser detenido y juzgado por un tribunal de Roma, el acusado permaneció bajo arresto domiciliario en la misma vivienda en la que fue detenido. El amplio historial delictivo de Fernández Arrinda se remonta al año 2003, cuando fue detenido en Groulhet, Francia, junto con Eneko Agirresarobe Olagoy, militante del comando terrorista ETA, al intentar robar un coche y en posesión de documentación falsa. El presunto terrorista entró en prisión días más tarde acusado de asociación de malhechores con fines terroristas, tenencia de armas, intento de robo y uso de matrículas falsas. Tras estar un año en libertad, en el 2009 volvió a ser encarcelado por cometer un acto de sabotaje que se remonta al 2002. Además, en el 2010 fue condenado a tres años de cárcel por poseer 300 boletos para la recaudación de fondos a través de un sorteo “solidario” para presos etarras cuyo fin era "garantizar los derechos humanos y la dignidad de los presos". Esta última condena que fue cancelada por el Tribunal Supremo. Lander Fernández Arrinda ha vivido su vida entre la prisión y la libertad, habiendo sido siempre acompañado por sus compañeros etarras, quienes, como en el caso de Italia, llevaron a cabo una campaña para que fuese juzgado como “preso político”. Crearon un documental en el que se explicaba la situación de los terroristas en las cárceles, calificándolo de “tortura” y “dispersión”.