Salud
Un riñon biotecnológico trasplantado produce orina
Por Diego Ruiz
2 min
Sociedad15-04-2012
Investigadores del Hospital General de Massachusetts (MGH) han diseñado riñones de rata obtenidos por biotecnología que además han producido orina con éxito tanto en un aparato de laboratorio y después de haber sido implantados en animales vivos.
En un informe publicado en la revista online “Nature Medicine” por los mismos investigadores, estos describen todo el proceso de construcción de los riñones de reemplazo a través de células vivas de los órganos donantes. Estos mismos pasos que siguieron las investigaciones anteriores, para crear por ejemplo, corazones bioartificiales, pulmones e hígados. Harald Ott, del Centro de Medicina Regenerativa del MGH, declaraba en su artículo que la novedad de esta investigación “es que la arquitectura del órgano nativo se mantiene, por lo que el injerto resultante puede ser trasplantado como un riñón de un donante y se conecta a los sistemas vasculares y urinarios del receptor”. Asimismo, Heral Ott añadió que: “Si esta tecnología se puede escalar hasta el tamaño de injertos de humanos, los pacientes de insuficiencia renal que se encuentran actualmente en espera de riñones de donantes o que no son aptos para un trasplante en teoría podría recibir órganos nuevos derivados de sus propias células”. Esta investigación se basó en una tecnología que Ott descubrió cuando era investigador en la Universidad de Minnesota. En concreto, el enfoque consiste en quitar células vivas de un órgano donante con una solución de detergente y luego repoblar la estructura de colágeno, la cual mantiene con el tipo celular apropiado, las células que se encargan de reemplazar el revestimiento del sistema vascular y células de riñón recién nacidas. Posteriormente, el equipo de investigación del MGH “descelularizó” los riñones de ratas para confirmar que las estructuras del órgano se mantenían estables, y por ello demostró que la técnica funcionaba también, a gran escala, al purgar las células del cero y riñones humanos. Lo que sí tuvieron que asegurar fue si sembraron las células apropiadas en las partes correctas de las estructuras de colágeno necesarias para la entrega de las células vasculares mediante la arteria renal y las células del riñón a través del uréter. Por otro lado, también tuvieron que asegurarse, con gran precisión, de las soluciones para activar las células que se dispersan en todos los órganos. Células que se cultivaron en un bioreactor durante un máximo de 12 días. En un inicio, los investigadores probaron los órganos repoblados en un dispositivo que filtra la sangre a través de su sistema vascular y drena la orina. Ello, demostró el correcto filtrado de sangre, la actividad moléculas y la producción de orina. Más tarde todos los riñones biotecnológicos trasplantados a ratas vivas, comenzaron a producir orina desde el primer momento que empezó a filtrarse la sangre, sin que se produjeran hemorragias o coágulos.





