LATINOAMÉRICA
Maduro y Capriles, enfrentados en las urnas
Por Chantal Salom
3 min
Internacional14-04-2013
Cerca de 19 millones de venezolanos han elegido al nuevo presidente y sucesor del fallecido mandatario Hugo Chávez, el hombre que gobernó el país durante 14 años hasta su muerte, el 5 de marzo, y cuyo recuerdo ha marcado los comicios. Nicolás Maduro, partidario de transformar al chavismo en una religión vence a su oponente, Henrique Capriles, a pesar de su dura campaña contra la gestión de Maduro.
La polarización y los logros y fracasos del ya fallecido Hugo Chávez se han concentrado en apenas diez días de campaña electoral, la más corta de la historia de la democracia venezolana. Si algo han demostrado estas dos semanas, es que a pesar del protagonismo que se ha llevado el fallecido ex mandatario venezolano, tan solo existen dos nombres en las urnas: Maduro y Capriles. El chavismo se esfuerza por reconfigurar mensajes, símbolos e imágenes ante la ausencia del presidente Chávez; mientras que la oposición sólo ha sido un poco más agresiva que en la campaña anterior sin que parezca tener un relato que conecte con los votantes. Maduro resucita el espíritu chavista Desde que se conoció la noticia del difícil estado de salud en el que se encontraba Chávez, Maduro se ha mentalizado de la inmensa tarea que supone suceder al líder de la revolución boliviana, pero tras la muerte del mandatario, ha intentado defenderse de cualquier comparación, aunque siempre ha alabado en público el legado y la guía de su “padre” Chávez. Las lágrimas que se vieron durante el funeral en los ojos de Maduro, dieron paso a las actitudes beligerantes contra Capriles, en una nueva campaña de ataques atribuyéndole relaciones con Washington, la burguesía del país y movimientos desestabilizadores. Sin embargo, el oficialismo ha tenido la complicada tarea de convencer a los simpatizantes chavistas de que Maduro es el candidato oficial por el que apostó el mandatario fallecido. Así, Maduro se compromete a darle continuidad al Proyecto Nacional Simón Bolívar que afirma es el testamento político del presidente. El apoyo a Chávez de los líderes de izquierdas latinoamericanos no se ha traducido directamente en un apoyo a Maduro. En medio de la campaña, el presidente interino llegó a asegurar que se le apareció un "pajarito" que le recordó a Chávez y que le dio su "bendición" para los comicios. Los gorros de paja y las aves comenzaron a popularizarse entre los chavistas, mientras que Maduro no paraba de silbar en diferentes mítines. La oposición aprovechó estas palabras para volverlas en su contra. Estas dos semanas de campaña electoral han demostrado que por muchas apelaciones que hagan al mandatario fallecido, ninguno de los candidatos es Chávez. Capriles no lo pretende, pero la agresiva campaña en la que ha participado le ha obligado a utilizar el tono duro y áspero al que están acostumbrados los dirigentes oficialistas. Capriles ataca la gestión de Maduro Capriles ha sabido aprovechar el factor de la desaparición del presidente concentrando sus ataques en Maduro. Desde que Chávez viajó a principios de diciembre a La Habana para someterse a un nuevo tratamiento contra el cáncer, el líder opositor denunció las medidas que comenzó a tomar el Gobierno, señalando a Maduro como su responsable. El aspirante opositor ha atacado al oficialismo por la escasez de alimentos y otros bienes en los supermercados, las altas tasas de violencia y la devaluación del 32% de la divisa en febrero. Sin embargo, su tono ha ido cambiando a medida que su apoyo iba creciendo. La campaña de Capriles ha consistido en tratar de sacar a Hugo Chávez de la misma. Por este motivo, ha atacado con fuerza la gestión de Nicolás Maduro en sus primeros 100 días y ha intentado posicionarlo como un mentiroso. Dura realidad a la que se enfrentan La novedad en esta campaña se ha producido en la inseguridad: tanto Capriles como Maduro han reconocido la importancia de atajar las altas tasas de robos y asesinatos, que han colocado a Venezuela en el segundo puesto en el mundo por tasa de homicidios. Mientras Chávez parecía no reconocer el problema, el presidente interino ha hecho continuos llamamientos a los grupos de bandas para que eviten enfrentamientos. Chávez consiguió cambiar la historia de Venezuela y de Latinoamérica. Capriles y Maduro buscan ocupar un asiento difícil de llenar y conseguir un papel en la historia del país sudamericano sucediendo a un líder que aún levanta pasiones en todo el país.





