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Avalancha de críticas tras el "decretazo" del Gobierno

Por Ana Romero VicenteTiempo de lectura2 min
Economía24-05-2002

Insultos, ironías, literatura y burlas han sido varios de los miles de recursos que han utilizado oposición y sindicatos para arremeter contra el Gobierno en lo que califican, y en esto coinciden ambos colectivos, como de "postura autoritaria" por parte del presidente del Gobierno, José María Aznar.

El pasado viernes 24 de mayo, el Consejo de Ministros se reunió para estudiar los puntos que componen la nueva reforma del sistema de prestaciones por desempleo. Unas horas después ésta quedaba aprobada por real decreto ley. La mayoría absoluta que hace dos años obtuvo el Partido Popular le deja vía libre en el empleo de este medio (de lo contrario se tramitaría en el Parlamento, un proceso mucho más lento) que, si bien reviste forma de decreto, su contenido es materia de ley. De esta forma, el Ejecutivo pudo dictar la nueva y tan polémica ley de reforma del desempleo, cuyo contenido ha quedado modificado en algunos puntos respecto a la propuesta de reforma inicial presentada en abril por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. Continúan vigentes las medidas pilares de la reforma, sin embargo se redefine la oferta laboral adecuada ya que se reducen los discutidos 50 km. a un radio de 30 km., como distancia aceptable entre el domicilio y el trabajo. Además, los salarios de tramitación no se eliminarán, pero sólo se pagarán a los que, tras un despido improcedente, sean readmitidos en el trabajo por orden judicial. Con esta reforma se darán bonificaciones durante un año a mujeres que se reincorporen al trabajo 24 meses después de dar a luz, y se comprometen, por otra parte, a colaborar con las empresas que contraten a trabajadores mayores de 52 años, pagándoles (el INEM) la mitad del salario. Estas rectificaciones no han logrado convencer a UGT y CC.OO., que siguen argumentando contra esta reforma. Sus respectivos líderes, Cándido Méndez y José María Fidalgo, afirman que esta ley va a suponer "un serio recorte de derechos laborales" porque se trata de una reforma "que facilita el despido y un nuevo contrato basura". Por ello, mantienen la huelga general del 20-J y, ahora, "con más razón" tras el "decretazo" del Gobierno, "fórmula autoritaria y no democrática". Al Partido Socialista tampoco le ha sentado nada bien esta última decisión del Ejecutivo. El Secretario General del partido, Rodríguez Zapatero, lo ha calificado de "provocación intolerable" porque Aznar está actuando desde el "absolutismo". Afirma que el presidente "se ha quitado el disfraz" al llevar a cabo una política "reaccionaria" y ha asegurado que va a tomar una serie de medidas para combatir contra la imposición de esta reforma. Parece ser que todavía quedan muchas cosas por pasar. De momento, la ya oficial huelga general y la derogación del decreto ley que los sindicatos han anunciado solicitar.