LATINOAMÉRICA
Capriles, la oposición más fuerte del chavismo
Por Natalia Méndez Aparicio
4 min
Internacional14-04-2013
Con un toque de queda mediante trompetas y fuegos artificiales se despertaron los venezolanos para votar. Este llamamiento fue realizado por los partidarios de Maduro para que los ciudadanos acudieran masivamente a las mesas electorales, como proclamaron ambos candidatos en sus cuentas de Twitter. Venezuela ha vuelto a colocar las urnas después de seis meses desde las pasadas elecciones y bajo el recuerdo de un Hugo Chávez que ya no se encuentra entre ellos desde hace más de un mes. Los candidatos eran el "sucesor" del anterior presidente, Nicolas Maduro, y el opositor, Henrique Capriles.
El chavismo, tras 14 años dirigiendo Venezuela, se ha vuelto a encontrar cara a cara por segunda vez con la oposición más fuerte durante su legislatura. Otra oportunidad para Capriles con el fin de alcanzar la presidencia y orientar al país hacia una política de carácter derechista. Sin embargo, a pesar de la muerte de Chávez, el nuevo líder del chavismo gana los últimos sondeos, proclamándose favorito, aunque la distancia entre ambos candidatos es mínima en comparación con pasados opositores al sistema que se presentaban a las elecciones. Chávez llegó al poder en 1998 debido a una intensa crisis económica, que se agravó más con las políticas de privatización por parte del gobierno de Rafael Caldera. Como presidente de la República Bolivariana de Venezuela su intención era conducir al país a un socialismo del siglo XXI. Las Misiones Bolivarianas fueron programas de desarrollo y ayuda social impulsadas por Hugo Chávez, que según el chavismo han elevado el nivel del país. Sin embargo, a partir de 2002 se han producido diversas protestas en contra del gobierno, como el Movimiento estudiantil venezolano. A pesar de las manifestaciones, muchos son los ciudadanos que defienden este régimen y opinan igual que su anterior presidente, por lo que se trata de un sector difícil de convencer para el líder opositor. Además, reforzado por las palabras de Maduro, cuya campaña electoral se ha centrado principalmente en Chávez, de quien dice haberse encarnado en forma de "pajarito chiquitito"; un motivo de burla para muchos, pero que ha llegado al corazón de una gran parte de los venezolanos que confían en que su presencia sigue entre ellos. Un pajarito que ha sido utilizado en diferentes mítines políticos y que ha llevado a la oposición a pedir una evaluación mental de Maduro, tras su visión. Por otro lado, la demagogia política también es un peldaño más en la lucha de Capriles. La principal táctica de Nicolás Maduro es declararse como el hijo y sucesor de Chávez. El nuevo líder chavista ha estado los últimos meses dirigiendo Venezuela bajo las órdenes de Chávez, quien se encontraba hospitalizado. "Qué gigantesca manifestación, dos kilómetro o más de amor y pasión" proclamó Maduro en una de las concentraciones de su campaña electoral. Además, Maduro ha utilizado las críticas y las dudas respecto a su oponente. Una de ellas fue crear incertidumbre sobre la orientación sexual del derechista, quien ha respondido a sus acusaciones y ha preferido "no caer en el terreno en que quiere caer Nicolás". La homofobia que ha mostrado Maduro , entre otras acusaciones, no ha sido bien acogida por algunos sectores y ha provocado un aumento en los seguidores de la oposición, haciéndose visible el 7 de abril en un acto masivo en Caracas, siendo las más multitudinaria desde 1999 por parte de un partido contrario al chavismo. La jornada electoral empezó en bastantes colegios dos horas más tarde de lo previsto, pero se desarrolló con normalidad según Wilmer Barrientos, jefe del plan militar de apoyo electoral. A pesar de estas declaraciones, un ciudadano venezolano asegura haber visto a partidarios de Maduro "amedrentar" exhibiendo armas, en la jornada de reflexión. De todos modos, no es la primera vez que el chavismo se salta las normas correspondientes a estos días. Ya sucedió en las pasadas elecciones, cuando Hugo Chávez hizo una aparición en televisión, que fue respondida por los ciudadanos mediante una cacerolada. Las elecciones de octubre de 2012 A finales del pasado año, se celebraron en Venezuela las últimas elecciones de Hugo Chávez y las primeras de Henrique Capriles para jefe de gobierno. A pesar de la victoria del anterior presidente que mantenía su puesto, el chavismo se ha percatado de la fuerte oposición que ha nacido en el país. Chávez obtuvo un 55% de los votos, mientras que Capriles un 44,3%; una diferencia del 11%, que supondría la distancia más pequeña entre el socialismo y partidos distintos al régimen en toda la historia del chavismo. Hugo Chávez obtuvo su cuarto mandato, pero Capriles advirtió de que se mantendría fuerte desde su cargo. Ni trompetas ni fuegos artificiales marcarán el resultado de estas elecciones, sino lo que contenga el voto de cada ciudadano. El chavismo ha de admitir que en Venezuela se está produciendo un inminente cambio ya que la oposición, aunque por el momento más débil que el chavismo, ha sido la más fuerte en estos últimos 14 años.





