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PENA DE MUERTE

Al menos 682 personas fueron ejecutadas en 2012

Por Pepe OlmedoTiempo de lectura2 min
Sociedad10-04-2013

Durante el año 2012 al menos 682 personas fueron ejecutadas en 21 países, dos más que en 2011, donde la mayor parte se produjo, por este orden, en China, Irán, Irak, Arabia Saudí, Estados Unidos y Yemen, según datos ofrecidos por Amnistía Internacional (AI).

Durante la presentación de su informe anual sobre la pena capital, AI señaló que continúa la tendencia global hacia el final de esta práctica, tras la abolición en 2012 en Letonia y el registro de un descenso de las condenas a muerte en un mayor número de naciones. Además, la organización ha destacado que la aplicación de la pena capital se encuentra “restringida a un grupo aislado de países”. Pese a todo, la organización pro derechos humanos también halló retrocesos durante el pasado año, como que varios países retomaron este castigo después de tiempo sin aplicarlo como el caso de Gambia, la India, Japón y Pakistán. El número de países donde se llevaron a cabo ejecuciones (21) fue el mismo que el registrado en 2011, pero este número se encuentra muy por debajo de los 28 países de 2003. El secretario general de AI, Salil Shetty, ha declarado que “en muchas partes del mundo, las ejecuciones empiezan a ser cosa del pasado” y que solo “uno de cada diez países del mundo aplica la pena de muerte”. “Sus mandatarios deberían preguntarse por qué siguen aplicando una pena cruel e inhumana que el resto del mundo ha dejado atrás” ha añadido. “Los Gobiernos que siguen aplicando la pena de muerte se han quedado sin argumentos” ha asegurado Shetty. Además, ha manifestado que “no está demostrado en modo alguno que la pena de muerte tenga un efecto disuasorio especial frente al delito”. Por último, Shetty ha recordado que, a lo largo de 2012, la organización ha expresado su “honda preocupación” por las ejecuciones aparentemente cometidas “con fines políticos en algunos países, como medida populista o directamente como instrumento de represión” AI también ha recordado el caso de Pablo Ibar, el único español “condenado a muerte en el mundo”. Amnistía Internacional ha querido destacar que “Ibar sigue declarándose inocente”.