CRISIS
Bruselas da un toque de atención a España
Por Ana Pascual Ases
3 min
Economía10-04-2013
La Comisión Europa (CE) ha exigido al Gobierno de Mariano Rajoy en un informe sobre los riesgos económicos de la Unión Europea (UE), que los desequilibrios macroeconómicos en el país son “excesivos” y sería necesaria una revisión del impacto de la reforma laboral, que se complete la reforma bancaria, y que se refuercen las políticas de empleo. La CE ha contradicho el optimismo que Rajoy llevaba mostrando durante varias semanas afirmando que España crecerá en 2014 “con claridad”. Así mismo, la comisión ha considerado que los problemas que está encontrando España para dejar su desequilibrio económico suponen un lastre para salir de la crisis.
Bruselas ha explicado que la recesión podría prolongarse debido al riesgo de “retroalmientación negativa” entre la contracción económica, el desendeudamiento y la volatilidad de los mercados financieros. También ha añadido que el paro en España seguirá subiendo este año hasta alcanzar el 27%, hecho que “podría reducir el potencial de crecimiento de la economía.” De los 11 indicadores económicos que Bruselas utilizada para detectar riesgos potenciales, España supera los umbrales máximos permitidos en 6 de ellos de acuerdo con los datos del cierre de 2011 y algunos datos de 2012. En el informe remitido se ha analizado al detalle cada uno de los desequilibrios, concluyendo que “las rigideces estructurales y las duras condiciones de financiación han entorpecido un mayor y menos costoso ajuste en la economía real”. El presidente del Ejecutivo ha asumido la “regañina” de la UE, pero subrayando que el informe se basa en datos antiguos. Para el Ejecutivo comunitario no han sido suficientes las reformas y medidas que España ha sufrido en diversas áreas, por lo que ha considerado que “la agenda de reformas sigue estando incompleta” y que algunas de las reformas “ya adoptadas no han mostrado todos sus efectos debido a los retrasos en su aplicación”. El vicepresidente de la CE, Olli Rehn, ha pedido al Gobierno que se adopten medidas correctivas en el plan de estabilidad que España deberá entregar a Bruselas antes de que termine el mes. Estos datos serán analizados por la Comisión y serán decisivos para decidir si se da más tiempo a España para que reduzca el déficit público, en caso de que no se cumplan las recomendaciones, la CE podría sancionar Gobierno con 1.000 millones de euros, un 0,1% del PIB. Todo ello ha servido para que Rajoy confirme que a finales de mes va a presentar un nuevo plan de reformas, ya que según la CE “son necesarias reformas adicionales en algunas áreas”. En concreto, Bruselas ha pedido al Gobierno que revise la reforma laboral de 2012 para garantizar que cumpla los objetivos de “más eficacia y reducción de la dualidad de mercado laboral, mayor flexibilidad interna, un proceso de negociación salarial que garantice un mejor alineamiento de los salarios con las condiciones económicas, más empleabilidad de los jóvenes y mayor uso de contratos fijos.” También ha reclamado “reforzar las políticas activas de empleo, los servicios públicos de empleo y la formación profesional”, así como que “la capacidad de ajuste de la economía, la absorción del gran número de parados y la competitividad dependen decisivamente de un mercado laboral que funcione bien”. Por otro lado, el presidente del Gobierno ha remarcado que “el importante esfuerzo” realizado el año pasado contra la crisis ha mostrado “resultados palpables”, pero ha reconocido que España tiene un “gravísimo problema” de paro y que por ello llevará a cabo nuevas reformas. En cambio, Rubalcaba ha pedido al presidente más firmeza en Bruselas por las políticas de crecimiento, además de reclamar un compromiso para atender “a los nuevos pobres”. Las exigencias impuestas por Bruselas son más apremiantes desde que se otorgó a España un año más para bajar el déficit al 3%, pero también, desde que se le concedió un rescate europeo de 100.000 millones de euros para recapitalizar la banca.





