CASO MADRID ARENA
Viñals se retracta sobre los medios en la enfermería del Madrid Arena
Por Pepe Olmedo
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Sociedad08-04-2013
El encargado del servicio médico privado que cubrió la fiesta de Halloween del Madrid Arena, el doctor Simón Viñals, se ha retractado en su declaración ante el juez de lo que aseguró durante la comisión de investigación municipal y ha reconocido que en el “botiquín” instalado en el pabellón municipal solo se encontraba un auxiliar de enfermería y no dos, como sostuvo en su momento.
Viñals ha declarado cerca de cuatro horas como imputado ante el titular del Juzgado de Instrucción número 51 de Madrid, Eduardo López-Palop, que investiga la muerte de cinco jóvenes en la avalancha humana que se produjo en el Madrid Arena. Su hijo, Carlos Viñals, comparecerá en calidad de imputado el próximo 7 de junio. El abogado de la familia de Rocío Oña, una de las víctimas, Felipe Moreno, ha asegurado durante un receso de la comparecencia que Viñals “mintió en la comisión al asegurar que había dos enfermeras cuando hoy ha reconocido que sólo había un único auxiliar”. Por su parte, Viñals también ha asegurado que puede ejercer en perfectas condiciones la profesión médica y que se encuentra pendiente de que su asesor fiscal le comunique si tiene que tributar o no. Además, Viñals ha asegurado al juez, según los letrados de las familias, que la enfermería del Madrid Arena se encontraba habilitada para las 7.000 personas que le comunicaron que asistirían a la fiesta, aunque ha añadido que no estaba acondicionada para 20.000. Tras la conclusión de la comparecencia, los letrados han criticado duramente las numerosas contradicciones en que incurría Viñals. Moreno ha señalado que “ha habido muchos fallos y contradicciones claras que denotan la falta de profesionalidad, a lo que se suma la manera en la que prestaron el servicio”. Según los abogados, el doctor habría reconocido durante esta comparecencia que el botiquín del que disponía no contaba con ningún desfibrilador, tal y como mantenía en un primer momento. El abogado de la familia de Belén Langdom, Abdón Ñúñez, ha asegurado que Viñals “falta a la verdad permanentemente. En el botiquín no había desfibrilador y solo había una camilla”.





