DEFENSA
El Gobierno regula la carrera de los espías
Por Vera Cid
2 min
España05-04-2012
El Gobierno ha aprobado, mediante Real Decreto, el nuevo Estatuto del personal del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) que regula la carrera profesional de estos agentes, según ha informado la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, que había anunciado este proyecto en enero de 2012 cuando explicó en el Congreso de los diputados los planes de su Departamento.
Este nuevo estatuto actualiza el que estaba actualmente vigente, que databa de 1995, de la época del Cesid. Hay dos novedades principales en el texto: la creación de un órgano de representación de los trabajadores, el Consejo de Personal, y la potencianción de la carrera profesional de los agentes, frente a la discrecionalidad en los nombramientos y en los ascensos que ha caracterizado a algunas etapas de los servicios secretos. En el Consejo de Personal habrá una representación de los empleados que trasladará al director del Centro sus sugerencias y peticiones. Será el único cauce de comunicación oficial de los agentes, dado que no pueden constituir asociaciones, al contrario de lo que ocurre en las Fuerzas Armadas, la Guardia Civil o la Policía. Otro aspecto importante del nuevo Estatuto es que permitirá la movilidad de los agentes desde el Centro hacia el órgano al que esté adscrito, que en estos momentos es el Ministerio de Presidencia. De esta manera se habilita una salida laboral a los empleados que estén 'quemados' o que simplemente hayan dejado de tener un perfil atractivo para los servicios de inteligencia. Además, el texto se ha actualizado con toda la legislación creada desde 1995, incluida la propia Ley del CNI, de 2002, o las leyes de las Fuerzas Armadas, y con conceptos como la violencia de género, la conciliación de la vida laboral y familiar o la igualdad entre hombres y mujeres. El Estatuto dedica un capítulo al régimen disciplinario, pero no regula la limitación de los derechos fundamentales de los espías (libertad de expresión, reunión o manifestación). Este estatuto afecta a los 3.500 agentes que tiene el servicio secreto español, muchos son militares o policías, por lo que tienen la condición de funcionarios, pero cada vez son más quienes acceden a la condición de “personal estatutario” del CNI desde la universidad o la sociedad civil. Para facilitar su recolocación laboral cuando pierden la idoneidad para seguir en el CNI, el Estatuto abre la puerta a que, mediante la firma de un convenio, los exagentes puedan ocupar puestos en el Ministerio de Presidencia, del que depende el centro.





