Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

TRIBUNALES

Torres Baena condenado a 302 años de cárcel

Por Ana Pascual AsesTiempo de lectura2 min
Sociedad15-03-2013

El magistrado ponente de la sentencia, Salvador Alba, ha calificado a Torres Baena como “depredador sexual”, ya que el condenado se valió de sus dotes de manipulación para abusar de decenas de sus alumnos. Para ello utilizó su gimnasio situado en Las Palmas de Gran Canaria, contando con la colaboración de su esposa y monitora María José González, y con la de la profesora de artes marciales Ivonne González. El cuarto imputado, el monitor Juan Luis Benítez, ha sido absuelto de la sentencia por el tribunal.

Se trata de la sentencia del mayor proceso por pederastia juzgado en España, el magistrado ha condenado con 302 años de cárcel a Torres Baena, con 148 años a su esposa, y con 126 a la profesora de artes marciales, todos acusados por corrupción de menores y abusos sexuales. La Audiencia ha declarado que este sumario recoge un caso de “megaabusos” en el que medio centenar de personas fueron sometidas “a relaciones indiscriminadas, daba igual la edad o el sexo”, durante 20 años. Han sido 150 testigos y 38 las víctimas del acusado en este caso que se remonta a 2010. El tribunal ha considerado que estos hechos deben merecer “el máximo castigo” previsto en el Código Penal, y que la condena máxima que cumplirán, 20 años, resulta “insuficiente”. Torres Baena organizó con sus alumnos “auténticas orgías”, según los magistrados se aprovechó “de su condición de héroe deportivo”, y de su “ascendencia emocional” para “doblegar su voluntad” y satisfacer con ellos sus “deseos lúbricos”, también han hecho saber que la mayoría de las víctimas eran menores de edad. Torres Baena y sus colaboradoras seguían un “plan preconcebido” para abusar de los alumnos, a los que consideraban como “los elegidos”. Los acusados generaban “miedo y respeto” a los menores a través de enfados, y eran obligados a entrenar “horas y horas” si no accedían a mantener relaciones sexuales. El profesor atraía a sus víctimas “desde muy temprana edad” y les decía que la práctica de sexo, tanto homosexual, heterosexual o en grupo, “mejoraría su vida” y les convertiría en “mejores luchadores”. El relato judicial ha explicado que “el acceso de los acusados a las relaciones sexuales no se producía de modo inminente o espontáneo, sino que con carácter previo eran sometidos charlas sexuales por parte de Torres Baena y su esposa”, y también, que sin la ayuda de las dos mujeres hubiese sido “imposible” prolongar esas prácticas durante tanto tiempo, ya que ellas poseían “una clara ascendencia sobre los menores”. El caso Kárate comienza en enero de 2010 cuando una de las alumnas decide denunciar que ha sufrido abusos por parte de sus monitores para evitar que otro niño pasase por lo mismo. A partir de esta denuncia se inicia el juicio del caso el 3 de mayo de 2012, donde los imputados niegan cualquier acusación sobre abusos sexuales. Torres Baena ha declarado que las acusaciones contra él se deben a un complot para robarle “el monopolio” del kárate en Gran Canaria, asimismo ha afirmado que sí que mantuvo relaciones sexuales con las dos mujeres, con Ivonne González “de manera esporádica”, ha matizado, pero ha negado haberlo hecho sus alumnos. “En campeonatos nacionales e internacionales, cuando se gana y se celebra, pasa lo que pasa”, pero que él no ha hecho “nada malo” ha explicado el acusado.