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Caso Nóos

El juez Castro investiga el papel de la infanata en el "Caso Nóos"

Por Diego RuizTiempo de lectura2 min
España08-03-2012

El último capítulo del “Caso Nóos” ha consistido en la solicitación en un auto del juez José Castro, que investiga el caso, 36 nuevas citaciones en Madrid y Barcelona. Además, José Castro ha reclamado a los antiguos administradores del instituto Nóos, copias de las actas de las asambleas de 2003, 2004 y 2006. Unas actas que detallen a los asistentes, además del lugar de celebración.

Aunque el magistrado no ha citado a la infanta Cristina de forma directa, aunque pretende contrastar si la hija del Rey asistió a dichas juntas. Una cuestión que el juez Castro ha intentado sonsacar en los diversos interrogatorios, donde acudió el secretario de las infantas, Carlos García Revenga. Una prueba que ha solicitado el sindicato “Manos Limpias”. En concreto, el magistrado solicita en al auto 36 nuevas declaraciones, en las que se incluye la del asesor de la Casa Real, José Manuel Romero y la del dirigente popular Esteban González Pons. Asimismo, Iñaki Urdangarin ha reclamado que los correos electrónicos que aportó su exsocio, Diego Torres, no tengan carácter de prueba. Por su parte, Diego Torres entregó dos centenares de correos electrónicos en el juzgado, declarando que muchos de ellos fueron supuestamente enviados por Urdangarin, donde explicaba como el secretario de la infanta conocía y favorecía los negocios del duque de Palma. Estos correos detallan como Urdangarin continuó sus negocios con Torres después de que la Casa Real le ordenara su desvinculación del Instituto Nóos, al conocerse sus relaciones con Administraciones públicas. A pesar de la dimisión de sus cargos directivos de la junta de Nóos, tanto de la infanta como del duque, en 2006, los negocios con Torres siguieron en 2007. Algo que supuestamente demuestran los correos enviados por Urdangarin a Torres, explicando las gestiones que supuestamente estaban haciendo para conseguir patrocinios o favorecer varios proyectos que había puesto en marcha el marido de la Infanta Cristina. Sin embargo, el duque de Palma declaró en las dos declaraciones en los juzgados de Palma (26 de febrero de 2012 y 23 de febrero de 2013), que ni la Casa Real defendía sus actividades, ni que la infanta estuviera al tanto de las negociaciones, aun formando parte de la directiva del instituto. En un primer momento, los correos plantearon dudas del protagonismo de la infanta en la junta. Por esta razón, durante el segundo interrogatorio, el juez Castro intentó analizar el papel de la hija del Rey. Ante la pregunta del juez, sobre que función tendía Doña Cristina en la junta de Nóos, el duque de Palma respondió: “Ninguna. Era una persona de confianza, mía, simplemente eso. Con la voluntad máxima de dar una transparencia y una normalidad a las cosas”. Además Urdangarin añadió, que la infanta daba “transparencia, comodidad y formalismo”.