RELIGIÓN
Benedicto XVI recibirá el título de “Papa emérito”
Por Pepe Olmedo
1 min
Sociedad26-02-2013
El director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Federico Lombardi, ha informado de que Benedicto XVI será “Pontífice emérito” o “Papa emérito”. Además, seguirá llamándose Su Santidad Benedicto XVI y podrá seguir vistiendo el hábito blanco sencillo, sin la pequeña esclavina o capa que le cubría los hombros.
El portavoz del Vaticano también añadió que el Sumo Pontífice dejará de usar zapatos de color rojo pasando así a utilizar calzado marrón, pero conservará para uso particular “los zapatos rojos que le regalaron durante el viaje del año pasado en León, México, que son tan cómodos y tanto le gustan”. Lombardi también declaró que Benedicto XVI entregará el Anillo del Pescador, que simboliza el poder pontificio, el cuál será destruido por el camarlengo y sus ayudantes al igual que el sello de plomo del pontificado, y comenzará a utilizar otro anillo, como el resto de obispos. La normativa vaticana contempla que el anillo del Obispo de Roma se destruya cuando muere el pontífice o renuncia, como es el caso, para evitar cualquier posible falsificación de documentos pontificios. Tras su inminente renuncia al cargo, que se llevará a cabo el próximo jueves 28 de febrero a las ocho de la tarde, el Papa se retirará a la residencia de Castel Gandolfo, cerca de Roma, donde se alojará provisionalmente algunos meses. Benedicto XVI se llevará consigo sus escasos efectos personales y sus documentos privados mientras que los del Pontificado deberán permanecer en el Vaticano para ser archivados. La retirada de la Guardia Suiza de la residencia de Castel Gandolfo será la señal y el único símbolo visible del fin del cargo del Papa, pues se trata de un cuerpo dedicado a la custodia del Sumo Pontífice. De la protección del “Papa emérito” continuará ocupándose la Gendarmería Vaticana, tanto en Castel Gandolfo como en su próxima residencia. A partir de este momento dará comienzo la Sede Vacante, los cardenales serán convocados a Roma a la espera del comienzo del cónclave donde saldrá elegido el próximo Papa.





