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DEBATE ESTADO DE LA NACIÓN

El discurso del presidente en clave política contra la corrupción

Fotografía
Por Cristina Alcalde OlmedoTiempo de lectura3 min
España20-02-2013

El discurso del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en la inauguración del debate sobre el Estado de la Nación ha tenido como protagonista la economía. No obstante, el aspecto político también ha sido relevante en el discurso. Rajoy ha recordado el esfuerzo de los españoles y el trabajo desempeñado por el Gobierno. También ha mencionado la corrupción para acallar las voces contra el Partido Popular, aunque en este sentido no ha satisfecho a los oyentes, puesto que no ha nombrado a Bárcenas.

En lo referente a la política, Mariano Rajoy ha realizado un repaso parlamentario al estado de la nación. El presidente ha hecho referencia a los diversos acuerdos que se han pactado a lo largo de este año para mejorar la situación española. Las medidas que ha tomado el Ejecutivo han sido dictadas dentro del marco legal, según ha afirmado. Rajoy ha defendido la Constitución y las leyes que contiene para añadir después que su ámbito de actuación siempre se ha desarrollado fiel a estos términos. La corrupción, alusión obligatoria El tema más esperado y polémico ha estado presente en su discurso cuando ha hecho alusión a la "repugnancia" que le produce al presidente que en España se descubran casos de corrupción. "Toda corrupción es insoportable. Es corrosiva para el espíritu cívico, lesiona la democracia y desacredita a España. Cualquier corrupción”, ha afirmado. Por otra parte, también ha dicho que se enorgullece de que las instituciones funcionen en su persecución. Para sorpresa de los oyentes, el presidente del Gobierno ha negado contundentemente que en España haya un estado generalizado de corrupción y lo ha calificado de “insidia”. En su opinión, “ni España es la nación más corrupta, ni todos los políticos son corruptos, ni nos hundimos por culpa de la corrupción”. Por ello, ha defendido que este es “un país limpio, que lo está pasando mal, en el que surgen casos de corrupción, como en cualquier otro, pero en el que sus instituciones están sanas y la inmensa mayoría de sus responsables públicos sirven al país y lo hacen honradamente”. Rajoy está dispuesto a perseguir la corrupción donde aparezca, según ha afirmado, y no va a permitir que se escriba una leyenda negra de nuevo sobre España. A su vez, ha criticado las acusaciones sin pruebas, que “causan daños que ni la rectificación podrá reparar, porque ya son irreparables”. Apoyo a CCAA y aviso a Mas En cuanto al ámbito de actuación del Gobierno, Rajoy ha afirmado que no es aceptable que se tomen decisiones que vayan en contra de la propia Carta Magna, y menos desde las instituciones. El presidente ha recordado que “el Gobierno ha estado, está y estará permanentemente abierto al diálogo con todas las comunidades autónomas”. Tras esto, ha insistido en que hay que respetar la Constitución y la Ley en primer lugar y que antes de plantear cualquier reforma hay que observar si es el momento oportuno y contar con el consenso social y político. De manera contundente ha señalado que “ni la improvisación, ni los bandazos, ni la imprudencia, ni la impaciencia" figuran en su programa. Según sus palabras, no se producirán "errores por omisión, ni errores por impaciencia”. Visión de futuro Como balance del último año, Rajoy ha señalado que no existe “ni un solo minuto de relajación o sosiego” y que se necesita “serenidad, paciencia y precisión, porque el terreno en el que se mueve es "extraordinariamente complicado”. También ha recalcado que hace un año nadie apostaba por España y que ahora, desde fuera nadie piensa que España no logrará salir adelante. El presidente del Gobierno afirma que “hemos dejado atrás la inminencia constante del desastre y ahora comenzamos a ver despejada la senda del futuro” y que “la peor amenaza se está convirtiendo en recuerdo”. Declara, para finalizar, que España "puede encarar el futuro" con seguridad porque hoy tiene un futuro con el que no contaba hace un año.